{"id":1888,"date":"2012-04-09T17:06:39","date_gmt":"2012-04-09T17:06:39","guid":{"rendered":"http:\/\/elhuevocojo.com\/?p=1888"},"modified":"2012-04-09T17:06:39","modified_gmt":"2012-04-09T17:06:39","slug":"temor-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/?p=1888","title":{"rendered":"TEMOR DE DIOS"},"content":{"rendered":"<h4><a href=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/sanmiguelvsdiablo.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-1893\" src=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/sanmiguelvsdiablo.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" \/><\/a><\/h4>\n<h4><span style=\"color: #3366ff\">En cada visita a casa de mi abuela se organizaba una excursi\u00f3n para los m\u00e1s peque\u00f1os al templo para \u201cver al diablo\u201d. Ah\u00ed siempre nos contaba la historia de como Lucifer se hab\u00eda levantado en contra de Dios y rebelado contra su gracia divina. Como un ej\u00e9rcito de \u00e1ngeles buenos y otro de \u00e1ngeles malos se enfrentaron en una batalla en el cielo, y los malvados fueron expulsados del para\u00edso y enviados a la tierra.\u00a0<\/span><\/h4>\n<p>Por Christian Mendoza<\/p>\n<p>Era, seg\u00fan mi abuela, la representaci\u00f3n indiscutible del triunfo del bien sobre el mal. \u201cLo atrap\u00f3 para evitar que anduviera haciendo maldades\u201d, me dijo una vez. Ha estado ah\u00ed desde que yo recuerdo, en la parroquia al otro lado de la calle. Siempre fue una referencia para el taxista: Doctores Valdez 117, frente a San Miguel; incluso un punto tur\u00edstico del pueblo, que a\u00f1o con a\u00f1o recibe miles de peregrinos, que pagan con su visita a la Virgencita de Talpa alg\u00fan favor recibido. \u201c\u00bfEsa es la iglesia que tiene el diablo?\u201d, sol\u00edan preguntar.<!--more--><\/p>\n<p>La famosa escultura pod\u00eda verse desde la entrada, colocada muy cerca del presbiterio y la pila del agua bendita, sobre una columna que quiz\u00e1 alcanzaba poco m\u00e1s de un metro y medio de alto. Sobre ella se alzaba la imponente figura del Arc\u00e1ngel Miguel con refulgentes alas plateadas y albores celestes, cubierto con una larga capa roja que parec\u00eda batirse con el viento. En la t\u00fanica blanca una enorme cruz romana, el fald\u00f3n y las sandalias. El pie izquierdo bien plantado en el suelo rocoso y el derecho suavemente levantado, subyugando sin esfuerzo aparente a un Satan\u00e1s temeroso y d\u00e9bil, con apariencia humana, pero una larga y escamosa cola de drag\u00f3n, que se perd\u00eda entre la capa del arc\u00e1ngel bienhechor.<\/p>\n<p>El maligno parec\u00eda rogar clemencia con los ojos que miraban sin mirar el llameante florete que empu\u00f1aba amenazante el arc\u00e1ngel con su mano izquierda, como si fuese a atravesarle con \u00e9l en cualquier momento. Con la otra mano sujetaba una cadena que rodeaba el cuello del demonio, s\u00edmbolo que seg\u00fan la tradici\u00f3n cristiana, le ata por siempre a los infiernos.<\/p>\n<p>Recuerdo que en cada visita a casa de mi abuela se organizaba una excursi\u00f3n para los m\u00e1s peque\u00f1os al templo para \u201cver al diablo\u201d. Ah\u00ed siempre nos contaba la historia de como Lucifer se hab\u00eda levantado en contra de Dios y rebelado contra su gracia divina. Como un ej\u00e9rcito de \u00e1ngeles buenos y otro de \u00e1ngeles malos se enfrentaron en una batalla en el cielo, y los malvados fueron expulsados del para\u00edso y enviados a la tierra. Nos advert\u00eda de los peligros de la tentaci\u00f3n, de la pereza y la displicencia.<\/p>\n<p>Nos recordaba las oraciones para la Virgen del Monte Carmelo e insist\u00eda en que las repiti\u00e9ramos cada noche antes de ir a dormir. Ella era despu\u00e9s de todo la abogada de los ni\u00f1os buenos, y para ganar su intervenci\u00f3n no s\u00f3lo hab\u00eda que comportarse adecuadamente, sino invocar su favor.<\/p>\n<p>Sol\u00edamos visitar a mi abuela durante las vacaciones, de verano y a veces en los d\u00edas santos. En esas ocasiones acud\u00edamos al templo con mucha m\u00e1s regularidad, sobre todo a la Bas\u00edlica en donde se halla la milagrosa y muy amada imagen de la Virgen de Talpa.<\/p>\n<p>Era com\u00fan que mi abuela nos llevara a misa o al rosario. En esos d\u00edas como guarda la costumbre el templo se adornaba de color morado en se\u00f1al de adviento y muy cerca del altar mayor se montaba otro especial para la Virgen de la Dolorosa.<\/p>\n<p>Mi abuela nos llevaba hasta la parte m\u00e1s cercana al improvisado altar y luego con la cabeza cubierta hasta la mitad con una elegante mantilla negra rezaba fervorosamente el <em>Sabat Mater<\/em>:<\/p>\n<p>\u201c<em>Estaba la Madre dolorosa<\/em><br \/>\n<em>junto a la Cruz llorando,<\/em><br \/>\n<em>mientras su Hijo pend\u00eda.<\/em><br \/>\n<em>Su alma llorosa,<\/em><br \/>\n<em>triste y dolorida,<\/em><br \/>\n<em>traspasada por una espada<\/em>\u201d\u2026<\/p>\n<p>Tras el interminable rezo, que alguna vez pude recitar de memoria, segu\u00edan las lecciones sobre el respeto que hab\u00eda que guardarle a la imagen. Que si aquella compungida y llorosa mujer, cuyas lagrimas permanec\u00edan inm\u00f3viles como cris\u00e1lidas, sufr\u00eda por la pena de la muerte de su hijo Jesucristo, quien hab\u00eda entregado su vida para que \u201cnosotros\u201d pudi\u00e9ramos vivir libres del pecado. Como con cada mala acci\u00f3n no s\u00f3lo aument\u00e1bamos su sufrimiento, sino que tambi\u00e9n despreci\u00e1bamos el de aquel hombre cuya imagen ensangrentada y llena de hoyos se guardaba en un f\u00e9retro transparente.<\/p>\n<p>Ahora a la distancia me impresiona la manera en que asum\u00ed de forma tan natural las historias de los santos y arc\u00e1ngeles que me contaba mi abuela. El terrible desconsuelo y la turbaci\u00f3n que me causaba saber sobre la existencia de una ser superior capaz de estar en todo lugar a toda hora y saberlo absolutamente todo. Tal vez por eso a\u00fan no puedo conciliar el sue\u00f1o si tengo alguna imagen o crucifijo sobre la cabeza.<\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff\"><a href=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/Imagen92.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-1891\" src=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/Imagen92-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>Christian Mendoza. Hijo de Terps\u00edcore. Lejos de ser musa se conformar\u00eda con ser diva. Lamentablemente, un escritorcillo franc\u00e9s rompi\u00f3 su esperanza: \u201clas divas no limpian cacas\u201d, le asegur\u00f3 el descastado \u00a1Oh tragedia! \u00c9l ya lo hizo. En la necesidad de menores ambiciones ser\u00eda para \u00e9l suficiente con leer -y comprender- la obra completa de Proust, de paso, tambi\u00e9n la de Octavio Paz. Nada m\u00e1s porque le parece que podr\u00edan ayudarle a convertirse en un \u201cescritor\u201d no tan malo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En cada visita a casa de mi abuela se organizaba una excursi\u00f3n para los m\u00e1s peque\u00f1os al templo para \u201cver al diablo\u201d. Ah\u00ed siempre nos contaba la historia de como Lucifer se hab\u00eda levantado en contra de Dios y rebelado contra su gracia divina. Como un ej\u00e9rcito de \u00e1ngeles buenos y otro de \u00e1ngeles malos se enfrentaron en una batalla en el cielo, y los malvados fueron expulsados del para\u00edso y enviados a la tierra.\u00a0 Por Christian Mendoza Era, seg\u00fan mi abuela, la representaci\u00f3n indiscutible del triunfo del bien sobre el mal. \u201cLo atrap\u00f3 para evitar que anduviera haciendo maldades\u201d, me dijo una vez. Ha estado ah\u00ed desde que yo recuerdo, en la parroquia al otro lado de la calle. Siempre fue una referencia para el taxista: Doctores Valdez 117, frente a San Miguel; incluso un punto tur\u00edstico del pueblo, que a\u00f1o con a\u00f1o recibe miles de peregrinos, que pagan con su visita a la Virgencita de Talpa alg\u00fan favor recibido. \u201c\u00bfEsa es la iglesia que tiene el diablo?\u201d, sol\u00edan preguntar.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,14,1],"tags":[],"class_list":["post-1888","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-christian-mendoza","category-las-cronicas","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1888","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1888"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1888\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1961,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1888\/revisions\/1961"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1888"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1888"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1888"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}