{"id":191,"date":"2011-09-12T15:30:44","date_gmt":"2011-09-12T15:30:44","guid":{"rendered":"http:\/\/elhuevocojo.com\/?p=191"},"modified":"2021-08-03T21:10:13","modified_gmt":"2021-08-04T02:10:13","slug":"la-mesera-que-se-quedaba-con-los-cambios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/?p=191","title":{"rendered":"La mesera que se quedaba con los cambios"},"content":{"rendered":"<h3><a href=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/mesera-se-quedaba-con-los-cambios.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-4264\" src=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/mesera-se-quedaba-con-los-cambios.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"507\" srcset=\"https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/mesera-se-quedaba-con-los-cambios.jpg 900w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/mesera-se-quedaba-con-los-cambios-300x169.jpg 300w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/mesera-se-quedaba-con-los-cambios-768x433.jpg 768w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/mesera-se-quedaba-con-los-cambios-640x361.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><\/h3>\n<p><span style=\"color: #999999;\">.<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"color: #3366ff;\">Malena -la protagonista de esta cr\u00f3nica, que es mesera del Sanborns, pero est\u00e1 en su d\u00eda de descanso- sirve de pretexto para dar un recorrido por la parte m\u00e1s intensa e interesante de esa que llamamos Calzada cuando queremos decir su nombre, de apellido Independencia. Ante sus ojos quedan expuestos todos esos sitios que est\u00e1n ah\u00ed, aunque no siempre nos percatemos de ello.<\/span><\/h3>\n<h3><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><span style=\"color: #808080;\">Por: H\u00e1blame del mundo<\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Malena sube al vag\u00f3n apenas unos segundos antes de que \u00e9ste avance. Con sus 2 segundos de suerte ha conseguido lo que a muchas les lleva media vida: primero, hacer que el chofer pare lo suficiente para que ella, a punto de reventar su encanto de damita fina, logre subir sin apuros al Macrob\u00fas, ese azul cien pies de fierros que atraviesa Guadalajara igual que una pr\u00f3tesis atraviesa la columna de un enfermo y de paso va mat\u00e1ndole todos sus quicios sanos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Malena consigue eso. Luego, consigue un asiento libre en el vag\u00f3n lleno. Los cuerpos sudan, nadan en la ficci\u00f3n de un ba\u00f1o turco sobre ruedas. La gente ha llegado a la orilla del viernes y suda su miedo de saber que estar\u00e1 sola hasta el advenimiento de otro lunes.<!--more--><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Malena se sienta junto a m\u00ed y me deposita un saludo:<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"color: #000000;\">&#8211; Buenas tardes\u2026<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Yo, que para entonces hab\u00eda visto con el rabillo del ojo el eco que iban dejando sus caderas en el aire, le respondo con mi mejor voz de Pedro Armend\u00e1riz haci\u00e9ndole un hijo a Dolores del R\u00edo:<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"color: #000000;\">&#8211; Hola, buenas noches ya.<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">A partir de entonces, lo de menos es seguir la suave onda de su sonrisa, hasta convertir este viaje sobre el lomo de la Calzada Independencia en un Tour por Par\u00eds de noche. Malena es mesera y pobre, porque su suerte se le ha acabado en esos ojitos verdes, esos labios de brillante humedad, esa cara de suaves p\u00f3mulos. Y, seg\u00fan voy entendiendo mientras me dejo embrujar por su voz, le ha quedado a deber al repartidor de maravillas cuando le fueron dadas esas caderas capaces de parar la procesi\u00f3n de un muerto. Malena es una princesa montada en una calabaza, y yo, que esta misma noche podr\u00eda sacarme la loter\u00eda, soy su gu\u00eda en una ciudad que empieza a parecerme ex\u00f3tica y profunda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Con ella a mi lado, la plaza Ju\u00e1rez se ve limpia, y las flores que venden afuera del parque Agua Azul se transforman en arreglos de un exquisito gusto Franc\u00e9s. La fantas\u00eda es un carrusel de luces y yo soy un ni\u00f1o de siete a\u00f1os sumergido en los ojos de Malena, que flota sobre un caballo de madera sin dejar de hipnotizarme.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">A la derecha de nosotros, el Agua Azul es otro Palacio de Versalles, donde una pareja de sigilosos amantes van buscando razones para quererse debajo de las ropas; tientan la felicidad en el nadir de sus desdichas, juegan a la loter\u00eda de los milagros magdalenos. Y mirando los ojos de Malena es dif\u00edcil no pensar en el sabor de su piel a estas horas donde el verano ya anuncia el fin de su modorra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Del otro lado, la biblioteca del Estado me lanza hacia a\u00f1ejas escenas donde buscaba citas para un ensayo y nunca pude encontrarlas hurgando en los muslos de Andrea, de Karla y de Gabriela, ese tr\u00edo de muchachas tan estudiosas y cuya imaginaci\u00f3n era capaz de construir galaxias complejas alrededor de una minifalda con ambiguos l\u00edmites.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El teatro del IMSS me hace pensar en Flor y en su ansiedad de besos en los pasillos dram\u00e1ticos. Y en Silvia: el rastro de su perfume en mis manos reci\u00e9n nacidas en la oscuridad de sus meandros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><em>&#8211; \u00bfEstudias o trabajas?<\/em> Le pregunto a modo de broma para seguir el hilo invisible que me ata a su mirada.<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"color: #000000;\">&#8211; Trabajo, soy mesera en un Sanborns, nom\u00e1s que ahora estoy de descanso y con los cambios que me quedo quise salir a pasear, o a ver qu\u00e9&#8230;<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Y ese \u00abo a ver qu\u00e9\u00bb me ilumina las quimeras y me abre los poros. Apenas atravesamos la calle 5 de Febrero y yo no pienso en las refacciones robadas que ah\u00ed forman su propia rep\u00fablica de ajenas cosas, sino en la cantidad de moteles categor\u00eda Pico de Estrella que van circuncidando la vieja central camionera. Como el Viena, con sus ventanas rotas y sus chirreantes colchones, que, dadas las circunstancias, hacen las veces de orquesta ambientando los paisajes que uno \u2013o dos, mejor dicho\u2013 van recorriendo desde el fondo de su deseo. O como el Emperador, donde los estrechos pasillos obligan a amar con el rabioso amor de un animal confundido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Y montado en esta ola de im\u00e1genes, mientras muevo la cabeza para seguir el discurso de Malena, abandonamos el espectro del Gale\u00f3n, c\u00e9lebre lupanar con aire de catedral gangrenada que se rodea de mil capillas: evangelizantes puertas de vecindad donde todos los credos son bien venidos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El Costa Brava y el Flamingos nos reciben temporalmente como sendos moteles con disfraz de decencia que una pareja de reci\u00e9n salidos desmienten con su cabello mojado y su olor a Rosa Venus despert\u00e1ndome nuevos recuerdos, y a Malena, nuevas promesas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Pero la memoria se topa con algo m\u00e1s fresco: en la esquina de Dante aparece la Sin Rival, cantina donde podr\u00edamos sacar a los mejores antih\u00e9roes de la zona para una pel\u00edcula de Robert Rodr\u00edguez y Danny Trejo. Efectivamente: la segunda parte de Machete, esta vez con m\u00e1s sangre que Kill Bill I y Kill Bill II. Juntas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Donde empieza Avenida La Paz, ah\u00ed donde Cuitlahuac y el Doctor R. Michel hacen un tr\u00edo sexual con la Calzada Independencia, ah\u00ed, justito ah\u00ed est\u00e1 el Hotel Le\u00f3n, que de hotel no tiene nada pero de leonera lo tiene todo. Yo pienso en Malena viendo sus grandes ojos verdes, mientras en el Macrob\u00fas las parejas se regalan sus cinco minutos y sus cinco cent\u00edmetros de corporal fama, y en el vag\u00f3n la atm\u00f3sfera va tomando un tibio olor a piel que exige su dosis de cari\u00f1o. Yo s\u00f3lo pienso en que el amor no sea tan terrible que deba morir un d\u00eda en un motel de estos&#8230; Ni tan pedorro que deba florecer en un Hilton.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Cruzamos Avenida Revoluci\u00f3n y el fest\u00edn de bares y botaneros va dibujando un carnaval de cachonder\u00eda envuelto en ritmos tropicales, luces de ne\u00f3n y terrenales diosas: mujeres reales, dominantes de su sensualidad sin clich\u00e9s y sin dietas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En este tramo, el m\u00e1s c\u00e9ntrico, hay un confeti de cuerpos para todos los gustos, y en cualquier caso, un lugar en donde festejarle a la piel su l\u00fadica raz\u00f3n de ser tan tocable. Como el New York, que se etiqueta como hotel familiar y en el que los lazos fraternales se estrechan a la sabia voz que dicta que A la prima se le arrima. El New York hace honor a su nombre: apenas se atraviesa el dintel de la puerta va descubriendo el nuevo inmigrante que el laberinto de esta ciudad ha sido dise\u00f1ado para extraviar todos los nortes posibles. Perderse, las horas que el cuerpo y el deseo permitan, ser ajenos al reino del caos. Tal es la promesa de este nuevo mundo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Cruzamos la calle de Obreg\u00f3n. Su fama carnal flota en cada esquina y engrasa la imaginaci\u00f3n de las fantas\u00edas m\u00e1s improbables. A punto de entrar a un para\u00edso de ciegos, Malena no despega sus ojos de una boca que voy sintiendo m\u00eda. La plaza de los mariachis asoma trompetas f\u00e1licas, guitarras horadadas, y agudos violines que suenan como lejanos quejidos de un placer ya consumado; llegan los mariachis con sus trajes violadores, con sus sombreros de presunci\u00f3n escandalosa, y voy pensando que donde hay mariachi hay tequila y donde hay tequila la temperatura de los cuerpos sube y las ganas asaltan con sus armas l\u00fabricas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Malena y yo vamos en un tobog\u00e1n de aguas muy r\u00e1pidas cuando se asoma el m\u00edtico mercado que hospeda a 10 ratas por cada persona que lo haya visitado alg\u00fan d\u00eda: el San Juan de Dios, el Libertad, San Johnny, Taiw\u00e1n de Dios para los amigos. Luego, en el colmo de nuestros pensamientos ya conectados, miramos hacia la Plaza Tapat\u00eda donde se alza, orgulloso, el monumento a esta lujuriosa realidad de una avenida que fue creada pomposamente para terminar siendo una cadena de moteles, bares, prost\u00edbulos, cantinas y cientos o miles de rincones donde la imaginaci\u00f3n dibuja sus propios horizontes. Arriba el monumento, como orgulloso patrocinador del Viagra: un pene en forma de sacacorchos que las gu\u00edas para turistas describen como un homenaje a Quetzalc\u00f3atl.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Al salir del puente-estaci\u00f3n, esa boca de lobo donde las dudas se hacen un b\u00e1lsamo de caricias, Malena y yo hemos aprovechado la oscuridad para tocarnos un poco y decidir instintivamente que ah\u00ed nos bajamos, que la atm\u00f3sfera es suficientemente sensual como para aterrizar los empe\u00f1os y probar mejor suerte en otra parte. Mientras, frente a nosotros, ha aparecido el Lipstick, t\u00e9ibol que no pierde su brillo merced a una renovada horda de fieles adictos al show todo incluido donde la carne es la reina del bufet.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Al costado y luego al frente, el hotel Par\u00eds y el cine Fantas\u00eda parecen esperar la conclusi\u00f3n de los transe\u00fantes, que se pierden un poco a calentar la aventura en el parque Morelos, y que a Malena y a m\u00ed nos van abriendo un abanico de infinitas posibilidades donde festejemos la intuici\u00f3n del cuerpo. La noche se ha erguido, virgen y voluptuosa, como una flor negra con su olor a pecado, que en el aire va dejando un ebrio roc\u00edo de sudores y unos suaves lamentos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/autor_hablamedelmundo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-1307\" title=\"autor_hablamedelmundo\" src=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/autor_hablamedelmundo.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>H\u00e1blame del mundo.<\/strong> Es un escritor fantasma. Nadie lo ha visto y se sospecha que su obra es una invenci\u00f3n. Ha publicado bajo diferentes pseud\u00f3nimos, siendo una inc\u00f3gnita qu\u00e9 es y qu\u00e9 no es obra suya. Incluso puede que estemos frente a un autor sin obra. En su expediente cl\u00ednico se asienta que sufre de patofobia, es decir, miedo a que desde alguna parte alg\u00fan pato lo est\u00e9 observando. Quienes intuyen haberlo visto relatan que del perfil derecho se parece a \u00e9l mismo, aunque del izquierdo se parece m\u00e1s a un amigo suyo que lo imita.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. Malena -la protagonista de esta cr\u00f3nica, que es mesera del Sanborns, pero est\u00e1 en su d\u00eda de descanso- sirve de pretexto para dar un recorrido por la parte m\u00e1s intensa e interesante de esa que llamamos Calzada cuando queremos decir su nombre, de apellido Independencia. Ante sus ojos quedan expuestos todos esos sitios que est\u00e1n ah\u00ed, aunque no siempre nos percatemos de ello. &nbsp; Por: H\u00e1blame del mundo &nbsp; Malena sube al vag\u00f3n apenas unos segundos antes de que \u00e9ste avance. Con sus 2 segundos de suerte ha conseguido lo que a muchas les lleva media vida: primero, hacer que el chofer pare lo suficiente para que ella, a punto de reventar su encanto de damita fina, logre subir sin apuros al Macrob\u00fas, ese azul cien pies de fierros que atraviesa Guadalajara igual que una pr\u00f3tesis atraviesa la columna de un enfermo y de paso va mat\u00e1ndole todos sus quicios sanos. Malena consigue eso. Luego, consigue un asiento libre en el vag\u00f3n lleno. Los cuerpos sudan, nadan en la ficci\u00f3n de un ba\u00f1o turco sobre ruedas. La gente ha llegado a la orilla del viernes y suda su miedo de saber que estar\u00e1 sola hasta el advenimiento de otro [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12,13,14],"tags":[44,45,60,65,71,84,92,561,104,105,113,116,152,154,167,168,180,195,208,220,222,241,255,259,264,295,296,297,314,762,315,334],"class_list":["post-191","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-hablame-del-mundo","category-jorge-diaz","category-las-cronicas","tag-avenida-la-paz","tag-avenida-revolucion","tag-botaneros","tag-calzada-independencia","tag-cantina","tag-cinema-fantasy","tag-cronica","tag-cronistas-tapatios","tag-doctor-r-michel","tag-dolores-del-rio","tag-el-galeon","tag-el-huevo-cojo","tag-guadalajara","tag-guanatos","tag-homenaje-a-quetzalcoatl","tag-hotel-new-york","tag-jalisco","tag-la-sin-rival","tag-lipstick","tag-macrobus","tag-malena","tag-moteles","tag-paris","tag-parque-morelos","tag-pedro-armendaris","tag-san-johnny","tag-san-juan-de-dios","tag-sanborns","tag-taiwan-de-dios","tag-taller-de-cronica","tag-tapatio","tag-versalles"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/191","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=191"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/191\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4266,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/191\/revisions\/4266"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=191"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=191"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=191"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}