{"id":1936,"date":"2012-04-09T16:58:41","date_gmt":"2012-04-09T16:58:41","guid":{"rendered":"http:\/\/elhuevocojo.com\/?p=1936"},"modified":"2021-04-06T09:57:56","modified_gmt":"2021-04-06T14:57:56","slug":"y-usted-como-vive-los-dias-santos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/?p=1936","title":{"rendered":"\u00bfY usted c\u00f3mo vive los d\u00edas santos?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/img_6642.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-4049\" src=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/img_6642.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/img_6642.jpg 800w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/img_6642-300x169.jpg 300w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/img_6642-768x432.jpg 768w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/img_6642-640x360.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/p>\n<h4><span style=\"color: #3366ff;\">\u00c9ste es -nada m\u00e1s y nada menos- el texto que Jes\u00fas no quiere que leas.<\/span><\/h4>\n<h4><span style=\"color: #999999;\">Por Roberto Medina (@chinomorocho)<\/span><\/h4>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Puta Cuaresma. Tan cambiante t\u00fa, tan cambiante yo. Tan imprevisible en lo que avecinas. Tan n\u00e9mesis de la carne en viernes. Tan estimulante de ayunos incompletos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0\u00a0 Puta Semana Santa. Tan llena de v\u00f3mito televisivo. Tan tentadoras tus empanadas que no resisten una pizca m\u00e1s de az\u00facar. Tan desquiciadora con tus carreteras paralizadas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0\u00a0 Tantos a\u00f1os. Tantos recorridos. Tantas misas dejadas de escuchar. Tantas an\u00e9cdotas resentidas y otras no tanto que quieren estamparse contra el papel.<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>***<\/strong><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Eran las 6 de la ma\u00f1ana y el fr\u00edo estaba de la chingada. Era como si cada brisa penetrara la piel y abrazara los huesos. Yo, un mocoso quejumbroso como de 13 a\u00f1os, me negaba a despegarme de una cobija que apoyaba a una chamarra en la tarea de darme calor. Mi cuerpo estaba totalmente acostado en algo que distaba de ser un colch\u00f3n, pero que me separaba lo suficiente del suelo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0\u00a0 Los cuerpos que a mi alrededor comenzaban a pulular y a hablar cada vez en voz m\u00e1s alta me obligaron a tomar la decisi\u00f3n fat\u00eddica: hora de levantarse.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0\u00a0 Sepan bien que caminar no s\u00e9 cu\u00e1ntos cerros para llegar a Talpa y ver a una virgen en la que a\u00f1os despu\u00e9s no creer\u00e1s no es cosa grata; pero el vigor que pone la gente desde antes de que salga el sol es motivante hasta para el m\u00e1s ateo. Aunque lo que verdaderamente pon\u00eda la chispa diferente aquel d\u00eda de Semana Santa era en nombre del cerro: el Espinazo del Diablo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0\u00a0 Caminamos. Alg\u00fan t\u00edo que conoc\u00eda el camino de memoria iba adelante. Los dem\u00e1s, atr\u00e1s con l\u00e1mparas en las manos y una mochila en la espalda. A\u00fan estaba oscuro, as\u00ed que m\u00e1s val\u00eda ir despacio, con el debido cuidado de no ser tragado por la tierra, o dicho m\u00e1s coloquialmente, de caer en alg\u00fan pozo mal improvisado que alg\u00fan creyente hubiera usado para cagar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0\u00a0 Ah\u00ed estaba el principio del cerro. Una vereda que apenas se inclinaba y que no advert\u00eda que m\u00e1s adelante se inclinar\u00eda a tal punto que era necesario usar las u\u00f1as para no caerse.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0\u00a0 Los caminos que llevan a Talpa saben de contrastes. Uno puede caminar entre la yerba y sobre las rocas para despu\u00e9s pasar a un panorama m\u00e1s bien \u00e1rido. El clima es otro de ellos: si bien en la madrugada el fr\u00edo es <em>mentamadres<\/em>, conforme va saliendo el sol el calor es como una s\u00e1bana ardiente que cae sobre el cuerpo. Por esa sencilla raz\u00f3n todo aquel que se digne a vender lechuguillas o cualquier l\u00edquido medianamente purificado a la mitad del camino deber\u00eda ser condecorado como h\u00e9roe nacional.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0\u00a0 Una, dos, tres, cuatro. Quiz\u00e1 fueron unas cuatro horas de camino. Cuatro horas en las que los muslos gritaban por descansos constantes. Cuatro horas que pesaban en la espalda como si de un viacrucis se tratara. Cuatro horas de subidas rocosas que acababan con la suela de los tenis y de bajadas que parec\u00edan llegar hasta el infierno mismo. Cuatro horas para atravesar un cerro que llevar\u00eda a otro y \u00e9se a otro m\u00e1s para, a final de cuentas, ver a una virgen en la que a\u00f1os m\u00e1s tarde no creer\u00edas.<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><span style=\"color: #000000;\">\u00a0***<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0&#8211; \u00bfTiene con carne?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8211; Ahora no carnal\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8211; Entonces dame cuatro tacos sencillos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0\u00a0 Pinche c\u00ednico. Todav\u00eda se atreve a llamarme \u201ccarnal\u201d. \u00bfA un carnal se le niegan unos trozos de carne? Ni siquiera si se tratara de d\u00edas santos. Pero \u00e9l, nada m\u00e1s por el hecho de ser viernes, pretende sustituir esos pedacitos de carne por unos camarones que igual y no saben malos, pero uno es caprichoso cuando de comida se trata.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0\u00a0 El tema culinario es predecible en \u00e9pocas santas. El mercado del mar vende en cantidades industriales y en los hogares dan pena <em>post mortem<\/em> a la mercanc\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0\u00a0 Camarones a la diabla, empanizados, en aguachile, al mojo de ajo; eso y todas las presentaciones de mariscos posibles habitan cada casa. Pero, otra vez: si el comensal se encapricha con la carne, no hay marisco que lo haga cambiar de opini\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0\u00a0 En a\u00f1os pasados hab\u00eda una salvaci\u00f3n. Las tortas Paco\u2019s, con todo y sus cuadros en los que el \u00fanico uniforme que resalta es el de las Chivas, eran una opci\u00f3n para los rebeldes de Cuaresma. Si bien complac\u00edan a los mochos con sus tortas de camar\u00f3n, para el ala liberal de los tragones hab\u00eda en abundancia tortas a las que les era imposible sostener cada pedazo de carne en su interior.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0\u00a0 Del mismo tama\u00f1o del \u00e9xtasis que era cada mordida, fue la tristeza el ver hace poco un letrero anunciando que, por alg\u00fan d\u00eda santo, las tortas Paco\u2019s permanecer\u00edan cerradas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0\u00a0 Lo \u00fanico a lo que se incita con tal arrinconamiento es a que, tarde o temprano, un valiente decida que el tr\u00e1fico clandestino de carnitas ser\u00e1 la solitaria opci\u00f3n para los que la Cuaresma ni nos va ni nos viene.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/Robert.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1623\" src=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/Robert-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a>Roberto Medina Polanco.<\/strong> A\u00fan no hay recomendaci\u00f3n m\u00e9dica que lo separe del Twitter ni del caf\u00e9, aunque a este paso no tardar\u00e1 en llegar. Los ojos le lloran cuando lee, pero se resiste a usar lentes. Quiere aprender a cronicar cuanta cosa ve, pero mientras tanto, se dedica a echar a perder textos.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9ste es -nada m\u00e1s y nada menos- el texto que Jes\u00fas no quiere que leas. Por Roberto Medina (@chinomorocho) Puta Cuaresma. Tan cambiante t\u00fa, tan cambiante yo. Tan imprevisible en lo que avecinas. Tan n\u00e9mesis de la carne en viernes. Tan estimulante de ayunos incompletos. \u00a0\u00a0\u00a0 Puta Semana Santa. Tan llena de v\u00f3mito televisivo. Tan tentadoras tus empanadas que no resisten una pizca m\u00e1s de az\u00facar. Tan desquiciadora con tus carreteras paralizadas. \u00a0\u00a0\u00a0 Tantos a\u00f1os. Tantos recorridos. Tantas misas dejadas de escuchar. Tantas an\u00e9cdotas resentidas y otras no tanto que quieren estamparse contra el papel. *** Eran las 6 de la ma\u00f1ana y el fr\u00edo estaba de la chingada. Era como si cada brisa penetrara la piel y abrazara los huesos. Yo, un mocoso quejumbroso como de 13 a\u00f1os, me negaba a despegarme de una cobija que apoyaba a una chamarra en la tarea de darme calor. Mi cuerpo estaba totalmente acostado en algo que distaba de ser un colch\u00f3n, pero que me separaba lo suficiente del suelo. \u00a0\u00a0\u00a0 Los cuerpos que a mi alrededor comenzaban a pulular y a hablar cada vez en voz m\u00e1s alta me obligaron a tomar la decisi\u00f3n fat\u00eddica: hora de levantarse. \u00a0\u00a0\u00a0 Sepan bien [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,18],"tags":[607,92,1180,561,439,116,164,587,606,605,454,762,608],"class_list":["post-1936","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-las-cronicas","category-roberto-medina-polanco","tag-carne","tag-cronica","tag-cronista","tag-cronistas-tapatios","tag-cuaresma","tag-el-huevo-cojo","tag-historia","tag-mercado-del-mar","tag-santa","tag-semana","tag-semana-santa","tag-taller-de-cronica","tag-talpa"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1936","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1936"}],"version-history":[{"count":22,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1936\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4051,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1936\/revisions\/4051"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1936"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1936"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1936"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}