{"id":3497,"date":"2020-04-07T23:16:31","date_gmt":"2020-04-08T04:16:31","guid":{"rendered":"https:\/\/elhuevocojo.com\/?p=3497"},"modified":"2020-04-07T23:16:31","modified_gmt":"2020-04-08T04:16:31","slug":"el-viaje-de-glenda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/?p=3497","title":{"rendered":"El viaje de Glenda"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3498\" src=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/alicia1.jpg\" alt=\"\" width=\"1083\" height=\"720\" srcset=\"https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/alicia1.jpg 1083w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/alicia1-300x199.jpg 300w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/alicia1-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/alicia1-768x511.jpg 768w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/alicia1-640x425.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 1083px) 100vw, 1083px\" \/><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><em>Alicia Preza<\/em><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aquella ma\u00f1ana despertamos en la paradisiaca y cristalina Playa del Carmen. Hab\u00edamos ahorrado durante varios meses para poder hacer un viaje donde celebr\u00e1ramos lo que fuera, dec\u00edamos que mi cumplea\u00f1os, dec\u00edamos que Navidad adelantada, dec\u00edamos que la entrada del oto\u00f1o, entre muchas otras razones sin sentido que le dieran l\u00f3gica a ese recorrido de cinco d\u00edas en la Riviera Maya. \u00c9ramos cinco mujeres j\u00f3venes disfrutando de nuestros ahorros y de la aparente libertad.<\/p>\n<p>Muy temprano tomamos un cami\u00f3n que nos llevar\u00eda por menos de 20 pesos a Xcaret y nos sentamos hasta atr\u00e1s del transporte tal como lo hac\u00edamos en nuestros tiempos de preparatoria. Al bajar, una chica muy chaparrita y de acento sudamericano nos abord\u00f3 para preguntarnos por d\u00f3nde deb\u00eda caminar para llegar al parque y aunque le dimos las se\u00f1as para que llegara por su cuenta, una de mis amigas le sugiri\u00f3 que nos acompa\u00f1ara, al fin y al cabo, \u00edbamos a donde mismo.<\/p>\n<p>Se present\u00f3: su nombre era Glenda y viajaba desde hace unos d\u00edas sola por el Caribe mexicano. Ten\u00eda nuestra edad, ven\u00eda de Ecuador y le gustaba aventurarse por el mundo. Decidi\u00f3 empacar y traer su mochila a uno de los pa\u00edses que, seg\u00fan dec\u00eda, m\u00e1s le maravillaba por sus paisajes y su cultura y que por fin se le hab\u00eda hecho pisar.<\/p>\n<p>La integramos a nuestro grupo y durante todo el d\u00eda en aquel parque nos habl\u00f3 de su pa\u00eds y los lugares que hab\u00eda visitado, mientras nosotras refut\u00e1bamos con orgullo sobre la comida, los rituales mayas y su diferencia con los aztecas, los dulces t\u00edpicos y de que cuando visitara Guadalajara no pod\u00eda perderse de probar las jericallas.<\/p>\n<p>En la noche nos despedimos e intercambiamos n\u00fameros de tel\u00e9fono. Hicimos un grupo de Whatsapp para estar en contacto, grupo que durante los \u00faltimos tres a\u00f1os hab\u00eda estado abandonado, ya que, aunque digas que ser\u00e1s \u201camiga por siempre\u201d, eso casi nunca pasa. Hasta hace un par de meses que Glenda nos escribi\u00f3, dec\u00eda que por fin conocer\u00eda Guadalajara y que la ver\u00edamos en marzo.<\/p>\n<p>Este pasado 20 de marzo nos reunimos de nuevo, fuimos a recibirla a su hostal, uno muy peque\u00f1o y h\u00edpster por la colonia Americana, donde volvimos a abrazarnos. Ah\u00ed conocimos tambi\u00e9n a su hermana Yamela, que la acompa\u00f1aba y se estrenaba en esto de las aventuras internacionales, aunque sumamente callada e introvertida, creo que la asustamos un poco con tanta efusividad.<\/p>\n<p>Las llevamos a cenar pizza a la le\u00f1a, no muy tapat\u00edo, pero s\u00ed muy rico y barato. Glenda y su hermana solo se quedar\u00edan un par de d\u00edas, pues ten\u00edan que regresar a la Ciudad de M\u00e9xico donde un amigo suyo las recibir\u00eda una semana m\u00e1s, antes de abordar su vuelo de regreso a Ecuador.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente nos encontramos en el centro de Guadalajara y las llev\u00e9 al Museo Caba\u00f1as. Hablamos de arte, de feminismo y de nuestros roles como morras treintonas que prefieren viajar y emprender en lugar de tener marido e hijos, todo eso, all\u00ed sentadas debajo del imponente Hombre de Fuego de Jos\u00e9 Clemente Orozco. En un momento de sinceramiento, y tambi\u00e9n de descanso, pues ya llev\u00e1bamos varias horas caminando, me dec\u00eda que M\u00e9xico era un lugar que le apasionaba y le hab\u00eda cambiado la vida en muchos aspectos, que no olvidaba el recibimiento que le hab\u00edan dado tres a\u00f1os atr\u00e1s y que ahora guardaba con mucho cari\u00f1o; esta vez hab\u00eda recorrido Guanajuato, San Miguel de Allende y muy brevemente, Guadalajara.<\/p>\n<p>Nos levantamos y seguimos el recorrido, seguro Orozco ya estaba aburrido de escucharnos. Adem\u00e1s, el gu\u00eda que nos hab\u00eda recibido nos abandon\u00f3 momentos antes, pues dec\u00eda que le acababan de anunciar que, por salubridad, se alejara lo m\u00e1s posible de los visitantes.<\/p>\n<p>Las llev\u00e9 a comer a San Juan de Dios, no sin antes advertirles que, si no les daba Coronavirus, m\u00ednimo les dar\u00eda salmonella, pero se arriesgaron, porque dec\u00edan que los puestos se ve\u00edan muy bonitos y t\u00edpicos para las fotos. Para el postre las llev\u00e9 por jericallas, y aunque al principio se sorprendieron y dec\u00edan que estaban muy ricas, lastimaron mi orgullo jalisquillo cuando se murmuraban una a la otra que realmente sab\u00edan igual que un flan.<\/p>\n<p>Tomamos un cami\u00f3n, porque la experiencia tapat\u00eda tambi\u00e9n es subirte al transporte p\u00fablico. Las llev\u00e9 a Tlaquepaque, donde se tomaron foto en todo lo que encontraban y terminamos comiendo guzgueras en la plaza. Al d\u00eda siguiente les dimos a escoger entre Chapala y Tequila y obviamente gan\u00f3 la bebida espirituosa y el paisaje agavero. Ya con el resto de mis amigas descansando pudimos tomar una camioneta entre todas y llevarlas a conocer las f\u00e1bricas tequileras y el proceso de jima, y emborracharnos, m\u00e1s que nada. Adem\u00e1s, aprovechar\u00edamos que ser\u00eda el \u00faltimo d\u00eda que estuvieran abiertas, antes de entrar en cuarentena.<\/p>\n<p>Las ve\u00eda tan contentas mientras repet\u00edan en todo momento que amaban a M\u00e9xico y que si por ellas fuera se quedar\u00edan mucho tiempo m\u00e1s. Ese d\u00eda ninguna estuvo atenta a sus redes sociales. La filosof\u00eda de Glenda era conectarse al <em>WiFi<\/em> de los hostales solo por la noche, cuando fuera indispensable, pero prefer\u00eda realizar sus viajes sin acceso a datos m\u00f3viles para vivir la experiencia alejada de su cotidianidad.<\/p>\n<p>Por la noche las despedimos en su hostal, repiti\u00e9ndonos que nos ver\u00edamos pronto y que las esper\u00e1bamos siempre que quisieran regresar.<\/p>\n<p>Ya las hac\u00edamos en camino a la Ciudad de M\u00e9xico cuando el lunes 23 de marzo, en pleno puente, Glenda nos escribi\u00f3 para decirnos que el BlablaCar que hab\u00eda reservado para viajar a la Ciudad de M\u00e9xico le hab\u00eda cancelado y ten\u00eda que llegar ese mismo lunes en la noche para su vuelo a Ecuador. Hab\u00eda recibido un d\u00eda antes una notificaci\u00f3n de su aerol\u00ednea, dici\u00e9ndole que se adelantar\u00eda el vuelo debido al incremento de casos de Coronavirus y en la embajada de su pa\u00eds en Guadalajara seguramente hab\u00edan descansado, pues no le contestaban el tel\u00e9fono.<\/p>\n<p>Tratamos de conseguirle un vuelo a la CDMX, pero estaba todo lleno, lo \u00fanico disponible eran salidas de autobuses en la l\u00ednea de lujo de ETN, lo que le costar\u00eda el doble de lo que ten\u00edan planeado pagar en el BlablaCar por ambas, pero era lo que hab\u00eda y se fueron. Sin embargo, ya en la Ciudad de M\u00e9xico no corrieron con mejor suerte: no alcanzaron a llegar a su vuelo y por fin pudieron comunicarse con la embajada de Ecuador, que, muy parecido a cualquier servicio en M\u00e9xico, lo primero que hicieron fue rega\u00f1arlas por haber salido de su pa\u00eds en plena contingencia, a\u00fan cuando ten\u00edan ya tres semanas en territorio azteca.<\/p>\n<p>La bombardeamos de mensajes que no le llegaban, esper\u00e1bamos que fuera a causa del modo avi\u00f3n. Sin embargo, en la noche nos escribi\u00f3 que hab\u00eda tenido que comprar un chip local de tel\u00e9fono para tener acceso a internet, que hab\u00eda sido una locura y que tendr\u00eda que quedarse en la Ciudad de M\u00e9xico hasta que su pa\u00eds decidiera ir por ellas y por decenas m\u00e1s de ecuatorianos varados, y que se supon\u00eda que eso iba a ser hasta el 17 de abril. Dec\u00eda tambi\u00e9n que se quedar\u00eda en la casa de un amigo que conoci\u00f3 hace tres a\u00f1os en Canc\u00fan, que vive en el chilango y les ofreci\u00f3 su casa para pasar la contingencia.<\/p>\n<p>Hoy, perdiendo el tiempo en el <em>home office<\/em>, me encontr\u00e9 con videos de cuerpos contaminados siendo abandonados y quemados en las calles de Guayaquil, en Ecuador. Pens\u00e9 en Glenda y en que tal vez fue bueno, a fin de cuentas, que se quedara varada por ac\u00e1 al lado de su hermana. Le escrib\u00ed para saber c\u00f3mo estaban ellas y su familia. Luego de responder que estaban bien, encerradas en el departamento de su amigo, me dijo que la aerol\u00ednea les cancel\u00f3 de nuevo la salida del d\u00eda 17 y que estaban en incertidumbre, pero repiti\u00f3 que estaban bien. Cerr\u00f3 su mensaje con unas frases que a\u00fan no s\u00e9 c\u00f3mo responder: \u201cSe supon\u00eda que en la CDMX conocer\u00eda Xochimilco, Totihuac\u00e1n, el Museo de Antropolog\u00eda y el \u00c1ngel de la Independencia; no he conocido m\u00e1s que el departamento de mi amigo, el camino a la tienda y el trayecto al aeropuerto, pero estamos bien. Les dije que este viaje a M\u00e9xico no lo iba a olvidar nunca. M\u00e9xico marca siempre mi vida\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Alicia Preza &nbsp; Aquella ma\u00f1ana despertamos en la paradisiaca y cristalina Playa del Carmen. Hab\u00edamos ahorrado durante varios meses para poder hacer un viaje donde celebr\u00e1ramos lo que fuera, dec\u00edamos que mi cumplea\u00f1os, dec\u00edamos que Navidad adelantada, dec\u00edamos que la entrada del oto\u00f1o, entre muchas otras razones sin sentido que le dieran l\u00f3gica a ese recorrido de cinco d\u00edas en la Riviera Maya. \u00c9ramos cinco mujeres j\u00f3venes disfrutando de nuestros ahorros y de la aparente libertad. Muy temprano tomamos un cami\u00f3n que nos llevar\u00eda por menos de 20 pesos a Xcaret y nos sentamos hasta atr\u00e1s del transporte tal como lo hac\u00edamos en nuestros tiempos de preparatoria. Al bajar, una chica muy chaparrita y de acento sudamericano nos abord\u00f3 para preguntarnos por d\u00f3nde deb\u00eda caminar para llegar al parque y aunque le dimos las se\u00f1as para que llegara por su cuenta, una de mis amigas le sugiri\u00f3 que nos acompa\u00f1ara, al fin y al cabo, \u00edbamos a donde mismo. Se present\u00f3: su nombre era Glenda y viajaba desde hace unos d\u00edas sola por el Caribe mexicano. Ten\u00eda nuestra edad, ven\u00eda de Ecuador y le gustaba aventurarse por el mundo. Decidi\u00f3 empacar y traer su mochila a uno de los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3498,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-3497","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-las-cronicas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3497","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3497"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3497\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3500,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3497\/revisions\/3500"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3498"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3497"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3497"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3497"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}