{"id":3519,"date":"2020-04-20T13:41:10","date_gmt":"2020-04-20T18:41:10","guid":{"rendered":"https:\/\/elhuevocojo.com\/?p=3519"},"modified":"2020-04-20T13:41:10","modified_gmt":"2020-04-20T18:41:10","slug":"diario-de-una-viandante-en-tiempos-de-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/?p=3519","title":{"rendered":"Diario de una viandante en tiempos de pandemia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3520\" src=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/diariode1.jpg\" alt=\"\" width=\"960\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/diariode1.jpg 960w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/diariode1-300x200.jpg 300w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/diariode1-768x512.jpg 768w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/diariode1-640x427.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>A la autora de esta cr\u00f3nica le ha tocado no parar (mas que unos cuantos y t\u00edmidos d\u00edas), seguir casi con sus mismas rutinas y as\u00ed ha ido intentando hacer un aut\u00e9ntico diario de lo que va encontrando, en este ambiente medio apocal\u00edptico y en el que se debe perder todo, menos el humor con que se va viendo y encontrando las distintas realidades. He aqu\u00ed algunas estampas de estos d\u00edas, sus d\u00edas, nuestros d\u00edas.<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><em>Mago Rodr\u00edguez<\/em><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Le entreg\u00f3 los once pesos del pasaje al chofer, veo los asientos y est\u00e1 claro que \u201cSusana Distancia\u201d a\u00fan no se levanta. S\u00f3lo hay cinco lugares vac\u00edos dispersos y una \u00fanica fila de dos, desocupada, me dirijo a ella y ocup\u00f3 el lugar junto a la ventanilla. Enseguida un hombre me ve y dice: \u201cMejor con alguien conocido\u201d. Se sienta al lado y le pregunto si a \u00e9l tampoco le dieron la cuarentena. \u201cNo, trabajo en una carnicer\u00eda, ni pensarlo\u201d. Sonre\u00edmos y nos disponemos a tomar una siesta mientras que cada uno llega a su destino. \u00c9l es uno de los pasajeros recurrentes, nos topamos a la misma hora para tomar el cami\u00f3n; tambi\u00e9n est\u00e1 la se\u00f1ora que trabajaba en la Cervecer\u00eda Morelos, que no avanza m\u00e1s all\u00e1 de la segunda o tercera fila de asientos y que desconf\u00eda de todos los que viven en el fraccionamiento vecino al suyo, que es el m\u00edo. Subi\u00f3 el se\u00f1or de bigotes que viste uniforme de guardia: \u00e9l baja en El Palomar, siempre da los buenos d\u00edas y deja que las mujeres suban primero. Falta uno: el de Plaza del Sol; ya me hab\u00eda contado que se ir\u00eda de viaje a Canc\u00fan, vacaciones organizadas y pagadas desde un a\u00f1o atr\u00e1s, su pendiente era que no lo dejar\u00e1n subir al avi\u00f3n porque desde diciembre padece tos seca, solo por las ma\u00f1anas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A la altura de Santa Anita, la ruta 186 Tlajomulco-Central Vieja va llena, no a nivel lata de sardina como es su insana costumbre, pero tampoco cabr\u00eda aqu\u00ed pl\u00e1cidamente la caricaturilla did\u00e1ctica de la sana distancia. Por las ma\u00f1anas, los que alcanzamos a ir sentados, aprovechamos un pesta\u00f1eo m\u00e1s. El tr\u00e1fico si est\u00e1 m\u00e1s desahogado, tanto es as\u00ed que a mi parada en Chapultepec y Washington llegu\u00e9 a las 5:50. Me bajo y saco de mi mochila el gel desinfectante para echarme en las manos y poder cambiar de estaci\u00f3n de radio, no est\u00e1 la programaci\u00f3n habitual y necesito m\u00fasica de fondo para caminar hasta mi trabajo. La primera invitaci\u00f3n a permanecer d\u00edas en casa no lleg\u00f3 al sur de la zona metropolitana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los regresos siempre son m\u00e1s ruidosos y aglomerados. Me siento y escucho del pasajero que va detr\u00e1s un reclamo de abandono a su \u201cmija\u201d, a quien desde la semana pasada no puede ver; le reprocha se la pase \u201ctrepada en el guayabo\u201d con su esposo, mientras a \u00e9l le hace falta. Le pide busque una forma de salir unas horas, que diga que va con su mam\u00e1 o hermana, porque le hace falta y la extra\u00f1a mucho; cuelga con un \u00abte quiero mija\u00bb. Nadie habla de los da\u00f1os colaterales que trae la autoreclusi\u00f3n. A la altura del Perif\u00e9rico los espacios que a\u00fan quedaban en el corredor son ocupados: a ojo de buen cubero esta unidad ya rebas\u00f3 los 50 individuos, \u00a1Le fallamos a la \u201cSusana\u201d!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay d\u00edas como hoy que me duele la espalda, hasta creo que la imprenta es la \u00fanica abierta en estos momentos y todas las urgencias en tinta y papel nos est\u00e1n cayendo a nosotros. Cuando voy camino a casa me marca \u201cR\u201d, ella trabaja desde casa y solo sale un rato a pasear a su \u201cperrhijo\u201d, un b\u00f3xer rescatado de las calles, a quien le pesan cada plato de comida por contar con nutri\u00f3loga de cabecera, padece de un problema card\u00edaco que controla con media pastilla de viagra al d\u00eda y est\u00e1 castrado. \u00abR\u00bb me cuenta lo tarde que llega a trabajar: el tr\u00e1fico de su rec\u00e1mara al comedor\/oficina se aletarga, por lo que ha tenido que hacer horas extras. Tal vez regresar\u00e1 el lunes, pero no es seguro, sus labores giran alrededor de escuelas de ense\u00f1anza b\u00e1sica. Me promete un pastel de chocolate cuando podamos vernos. Ya tuvo su primer momento de debilidad: la busc\u00f3 el \u201cex\u201d, que es capaz de violentar la cuarentena para verla, y ella lo lleg\u00f3 a considerar. Su salvaci\u00f3n le vino por internet: un anuncio le ofreci\u00f3 un novedoso juguete que succiona y vibra, en la puerta de su casa y al alcance de su tarjeta. Los caminos de la vida son as\u00ed de misteriosos. Le pido me pase la p\u00e1gina de la tienda, yo no soy candidata de hacer <em>home office<\/em>, pero esa otra cuarentena la voy cargando desde meses atr\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Es viernes, mi plan es salir antes para evitar el cami\u00f3n abarrotado; nunca he sido buena planificando: alcance uno de los pocos asientos que quedaban desocupados. En Plaza del Sol el cami\u00f3n se satura, una se\u00f1ora con cuatro hijos se abre camino y llega hasta la parte de atr\u00e1s, los ni\u00f1os no quieren tocar los tubos y van chocando entre los pasajeros. Son contados los que suben con cubrebocas y el olor a alcohol de vez en cuando se percibe. A pesar de ir lleno, el chofer no deja de hacer paradas para subir gente. Entre m\u00e1s avanza el cami\u00f3n hac\u00eda Tlajomulco, m\u00e1s se aleja la cuarentena y las \u201calarmas\u201d. Nuevamente el comunicado a la sana distancia pierde su efecto conforme se aleja de Guadalajara. Espero y el Covid-19 tambi\u00e9n tenga en su ADN esa tirria por el sur.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Imagina caminar por Washington, dar vuelta en Sim\u00f3n Bol\u00edvar para tomar avenida Ni\u00f1os H\u00e9roes hasta Uni\u00f3n y de ah\u00ed al cruce con avenida La Paz y no toparte con ning\u00fan otro caminante, nadie, absolutamente nadie: ni en paradas de bus, ni barriendo, ni nadie que vaya camino a alg\u00fan otro lado.<\/p>\n<p>Solo escuchas a ratos motores de autos y camiones, pero pocos. Tan pocos que logras o\u00edr el trinar de los p\u00e1jaros y tus propios pasos. Entonces viene a tu mente el recuerdo de tu madre que dijo: \u201cTus pisadas siempre son fuertes, firmes y ruidosas; aunque no traigas zapatos\u201d. El recuerdo te hace extra\u00f1arla, pero agradeces que ya no est\u00e9: su diabetes, hipertensi\u00f3n y edad la har\u00edan la perfecta carnada del virus. Primer d\u00eda de la Alerta Sanitaria y no te sientes en el Apocalipsis.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Camino por avenida Chapultepec a pasos acelerados con las manos empu\u00f1adas, me urge llegar a lavarme. La Cl\u00ednica 89 tiene restringida la entrada, no queda m\u00e1s que llegar a mi oficina. Cuando bostezo siempre derram\u00f3 dos l\u00e1grimas, ya llevo tres bostezos y no puedo limpiarlas. El camino que hacen en mi mejilla se siente fresco. Avanzo por la avenida Ni\u00f1os H\u00e9roes, una patrulla pasa y baja la velocidad: \u201c\u00bfTodo bien?\u201d, preguntan. S\u00ed, les respondo, y se alejan. Sigo bostezando y con las manos empu\u00f1adas, si las aflojo me descuidar\u00e9 y tocar\u00e9 mis ojos, no puedo ni debo. Del River, donde baj\u00e9 minutos antes, un pasajero de gorra tinta, pantal\u00f3n tipo pants azul, sudadera tinta, chaleco negro y botas de trabajo desgastadas, mastica chicle y de vez en cuando, en actitud retadora, escupe al suelo. Estaba sentado a dos filas de m\u00ed. Es inevitable sentir temor, impotencia y coraje. Se baj\u00f3 en Perif\u00e9rico, se agarr\u00f3 del asa de mi asiento para encaminarse a la bajada, misma que tom\u00e9 yo tambi\u00e9n para bajar. Por eso traigo las manos empu\u00f1adas.<\/p>\n<p>D\u00eda dos de emergencia sanitaria, y ya deseo que se extinga la especie.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Son\u00f3 mi despertador a las 4:00 am, como de costumbre; lo apagu\u00e9, me enroll\u00e9 en la s\u00e1bana y abrac\u00e9 mi almohada. Hoy formar\u00e9 parte de esos que se pueden quedar en casa.<\/p>\n<p>A las 7:00 am me despierto y me enojo conmigo misma. Veo la alerta de Twitter que me informa el inicio de la \u00abma\u00f1anera\u00bb, trato de ponerle atenci\u00f3n, pero la voz con eternos espacios entre palabras huecas hace que vuelva a arrullarme. El hambre me despierta a las 9:00 am. D\u00eda tres de la alerta sanitaria y ya me siento fif\u00ed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me gusta caminar sobre hojas secas, los crujidos que se escuchan en cada pisada me hacen sentir grande, invencible y fuerte. Con la ausencia de quienes madrugan para barrer las calles me puedo dar ese gusto. Nadie mira la sonrisa infantil que esbozo, ni los pasitos que hago para disfrutar el ruidillo. Los otros, los que est\u00e1n en cuarentena, se est\u00e1n privando de estas peque\u00f1as cosas. \u00bfO es mi palmadita mental de consuelo por saberme excluida de una alerta sanitaria que segmenta a la poblaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Hoy solo me top\u00e9 con esos transe\u00fantes indispensables para el funcionamiento de un pa\u00eds en estado de alerta: guardias de seguridad privados resguardando concesionarias automotrices, personal de cadenas de franquicias que hay en cada esquina, se\u00f1oras, en su mayor\u00eda de edad avanzada, que se encargan del aseo de casas y oficinas, hu\u00e9spedes n\u00f3madas de camellones, calles y cualquier buen espacio para dormir. D\u00eda cuatro de alerta sanitaria y no parece que vaya a cambiar la humanidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; A la autora de esta cr\u00f3nica le ha tocado no parar (mas que unos cuantos y t\u00edmidos d\u00edas), seguir casi con sus mismas rutinas y as\u00ed ha ido intentando hacer un aut\u00e9ntico diario de lo que va encontrando, en este ambiente medio apocal\u00edptico y en el que se debe perder todo, menos el humor con que se va viendo y encontrando las distintas realidades. He aqu\u00ed algunas estampas de estos d\u00edas, sus d\u00edas, nuestros d\u00edas. &nbsp; Mago Rodr\u00edguez &nbsp; Le entreg\u00f3 los once pesos del pasaje al chofer, veo los asientos y est\u00e1 claro que \u201cSusana Distancia\u201d a\u00fan no se levanta. S\u00f3lo hay cinco lugares vac\u00edos dispersos y una \u00fanica fila de dos, desocupada, me dirijo a ella y ocup\u00f3 el lugar junto a la ventanilla. Enseguida un hombre me ve y dice: \u201cMejor con alguien conocido\u201d. Se sienta al lado y le pregunto si a \u00e9l tampoco le dieron la cuarentena. \u201cNo, trabajo en una carnicer\u00eda, ni pensarlo\u201d. Sonre\u00edmos y nos disponemos a tomar una siesta mientras que cada uno llega a su destino. \u00c9l es uno de los pasajeros recurrentes, nos topamos a la misma hora para tomar el cami\u00f3n; tambi\u00e9n est\u00e1 la se\u00f1ora que trabajaba en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3521,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1171,1172],"tags":[],"class_list":["post-3519","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-covid-19","category-diarios-de-la-cuarentena"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3519","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3519"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3519\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3522,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3519\/revisions\/3522"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3521"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3519"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3519"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3519"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}