{"id":3578,"date":"2020-05-20T10:47:24","date_gmt":"2020-05-20T15:47:24","guid":{"rendered":"https:\/\/elhuevocojo.com\/?p=3578"},"modified":"2020-05-20T10:47:24","modified_gmt":"2020-05-20T15:47:24","slug":"el-dia-que-don-vergas-puso-un-restaurante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/?p=3578","title":{"rendered":"El d\u00eda que Don Vergas puso un restaurante"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3579\" src=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/donvergas1.jpg\" alt=\"\" width=\"1680\" height=\"1260\" srcset=\"https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/donvergas1.jpg 1680w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/donvergas1-300x225.jpg 300w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/donvergas1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/donvergas1-768x576.jpg 768w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/donvergas1-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/donvergas1-640x480.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 1680px) 100vw, 1680px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>Para quien esto leyere y resultase ofendido, cabe aclarar el origen del personaje. <em>Don Vergas<\/em> es un ente abstracto que ronda por Facebook: construye casas en lugares imposibles, se estaciona de formas inveros\u00edmiles, se mete en la fila del supermercado y sale a la calle a sus anchas como nadie. En resumidas cuentas, se le apoda \u201cDon Vergas\u201d a todo aqu\u00e9l que dice y hace lo que le viene en gana sin importarle los dem\u00e1s, es el paradigma de \u201csacar ventaja\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><em>Humberto Or\u00edgenes Romero Porras<\/em><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muchos seres humanos pasan toda su vida esperando que les ocurra algo extraordinario, otros nacemos en M\u00e9xico. Adem\u00e1s, corren tiempos ins\u00f3litos: s\u00f3lo nos vemos los ojos. Ir a un establecimiento de comida en la \u00e9poca del coronavirus se puede convertir en una de las doce tareas de H\u00e9rcules; poner un restaurante, solo <em>Don Vergas<\/em>.<\/p>\n<p>Para quien esto leyere y resultase ofendido, cabe aclarar el origen del personaje. <em>Don Vergas<\/em> es un ente abstracto que ronda por Facebook: construye casas en lugares imposibles, se estaciona de formas inveros\u00edmiles, se mete en la fila del supermercado y sale a la calle a sus anchas como nadie. Por si fuera poco, este esp\u00edritu tiene la facultad de la posesi\u00f3n demon\u00edaca. En resumidas cuentas, se le apoda \u201cDon Vergas\u201d a todo aqu\u00e9l que dice y hace lo que le viene en gana sin importarle los dem\u00e1s, es el paradigma de \u201csacar ventaja\u201d.<\/p>\n<p>El d\u00eda nueve de mayo, cuando yo no ten\u00eda alguna idea para escribir en este espacio, ca\u00ed en <em>Don Vergas<\/em> en su primer fin de semana funcionando. Ya ve\u00eda yo desde hace d\u00edas el proceso de construcci\u00f3n de la marisquer\u00eda, haza\u00f1a del emprendimiento, se atrevieron a inaugurar en plena contingencia. \u201cCuando sucede una tragedia algunos lloran y otros venden pa\u00f1uelos\u201d, reza una frase conocida en los misteriosos c\u00edrculos de emprendedores en redes sociales. \u00bfPero poner un restaurante a media pandemia? Solo <em>Don Vergas<\/em>.<\/p>\n<p>No es la primera vez que consumo alimentos en un local de esta \u00edndole. Alguna vez, en el reputado festival de m\u00fasica alternativa Corona Capital, la intriga me llev\u00f3 a probar los <em>palepitos<\/em>, un pan con forma de pene, relleno de mermelada o chocolate. Estuvo mal\u00edsimo, y la experiencia adquirida en <em>Don Vergas<\/em>\u00b8 parece confirmar que la versi\u00f3n f\u00e1lica de la gastronom\u00eda mexicana s\u00f3lo sirve para deconstruir la masculinidad: sus cualidades culinarias son intrascendentes.<\/p>\n<p>Esta historia comenz\u00f3 a las 3:30 de la tarde, mi padre lleg\u00f3 casa y me pidi\u00f3 sugerir un lugar para comer, pero ya he dicho que es complicado ir a un restaurante en los tiempos que corren: muchos est\u00e1n cerrados. Subimos a la camioneta y a las pocas cuadras nos detenemos en el ya referido establecimiento. Primer fin de semana abierto y con gran concurrencia.<\/p>\n<p><em>Don Vergas<\/em> me provoc\u00f3 extra\u00f1eza desde la entrada. Nos recibieron dos mujeres que portaban unas futuristas caretas transparentes con un logotipo en azul cielo con las iniciales <em>D. V.<\/em> Ya adentro, pudimos observar una variante a\u00fan m\u00e1s singular del protector que s\u00f3lo cubr\u00eda la boca. Mi padre pis\u00f3 la caja m\u00e1gica en la que se desinfectan los zapatos. Despu\u00e9s, una mujer joven que usaba un corto y ce\u00f1ido vestido color negro nos chec\u00f3 a ambos la temperatura con una de esas novedosas pistolas que miden el calor a distancia. Medidas estrictas para un restaurante que no tiene ventanas.<\/p>\n<p>Mi padre, un hombre de 52 a\u00f1os nada afecto a la tecnolog\u00eda, solicit\u00f3 el men\u00fa desde la recepci\u00f3n para valorar la opci\u00f3n que se nos presentaba. \u201cNo lo tenemos en f\u00edsico, pero aqu\u00ed puede usted escanearlo con su celular\u201d, le dijeron, se\u00f1alando una pancarta con un c\u00f3digo QR. Despu\u00e9s de intentar tres veces, logr\u00f3 decodificar con su m\u00f3vil el men\u00fa hecho por <em>Don Vergas<\/em>. Me sent\u00ed inc\u00f3modo y de todas maneras entramos.<\/p>\n<p>Ante la incomodidad de que dos personas, sentadas frente a frente, revisen un men\u00fa en un mismo celular, solicitamos que nos recomendasen una entrada; por no revisar la carta de alimentos, nos recomendaron el callo de hacha m\u00e1s caro que yo recuerde, y para beber pedimos dos naranjadas. El molusco lleg\u00f3 montado sobre una concha y una cama de sal: abundancia de cloruro de sodio y escasez de <em>atrina maura<\/em>; los preparados de naranja ten\u00edan sabor a agua y poca fruta.<\/p>\n<p>En tiempos de coronavirus, me extra\u00f1\u00f3 el estruendo de la mal llamada \u201cm\u00fasica regional mexicana\u201d, que sonaba en <em>Don Vergas<\/em>. Cruzando la calle, a un costado de <em>D. V.<\/em>, se encuentra <em>D. Q.<\/em> Una curiosa guerra de iniciales. Son\u00f3 \u201cLa Chona\u201d, y una ni\u00f1a de tez morena, acompa\u00f1ada de su madre y su hermanita, comenz\u00f3 a bailar <em>quebradito<\/em> con el enorme bote de basura que simula los azules vasos de la helader\u00eda. Hay ni\u00f1as mexicanas que, por m\u00e1s pobres que sean, son tan princesas que convierten a los contenedores en pr\u00edncipes.<\/p>\n<p>Por otro lado, una de las mujeres de la recepci\u00f3n cant\u00f3 con entusiasmo la mis\u00f3gina letra de una canci\u00f3n que dice: \u201cmaldita puta, antes de m\u00ed t\u00fa no eras nada\u201d. Mi padre, adusto y enemigo del alcoholismo, no tuvo m\u00e1s remedio que pedir una cerveza ante la baja calidad de la naranjada. Mor\u00ed de risa al escuchar la frase \u201ccaminando y miando\u201d mientras observaba el color dorado de su bebida, tan similar a la orina.<\/p>\n<p>Mis tres tacos gobernador fueron relativamente buenos, la sopa de mariscos de mi padre tambi\u00e9n. Los ostiones a la salamandra tardaron bastante en llegar, poco en irse y nada en la memoria de mis papilas gustativas. Ya dijimos que <em>Don Vergas<\/em> no se caracteriza por emp\u00e1tico, sino por vivir a sus anchas.<\/p>\n<p>El mexicano tiene la capacidad para abrir restaurantes y festejar en \u00e9pocas dif\u00edciles; a prop\u00f3sito de esto, Juan Villoro retom\u00f3 en <em>El Pa\u00eds <\/em>(31\/12\/16) un texto de Jorge Portilla: <em>La fenomenolog\u00eda del relajo<\/em>. \u201cDe acuerdo con Portilla, [dice Villoro] el mexicano sublima sus quebrantos a trav\u00e9s del jolgorio donde se celebra a s\u00ed mismo\u201d. Cuando una pandemia azota, cabe recordar que \u201cnada es m\u00e1s contagioso ni m\u00e1s arriesgado que el desmadre\u201d.<\/p>\n<p>En tiempos de COVID-19, <em>Don Vergas<\/em> sobrevive, baila y pone un restaurante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Para quien esto leyere y resultase ofendido, cabe aclarar el origen del personaje. Don Vergas es un ente abstracto que ronda por Facebook: construye casas en lugares imposibles, se estaciona de formas inveros\u00edmiles, se mete en la fila del supermercado y sale a la calle a sus anchas como nadie. En resumidas cuentas, se le apoda \u201cDon Vergas\u201d a todo aqu\u00e9l que dice y hace lo que le viene en gana sin importarle los dem\u00e1s, es el paradigma de \u201csacar ventaja\u201d. &nbsp; Humberto Or\u00edgenes Romero Porras &nbsp; Muchos seres humanos pasan toda su vida esperando que les ocurra algo extraordinario, otros nacemos en M\u00e9xico. Adem\u00e1s, corren tiempos ins\u00f3litos: s\u00f3lo nos vemos los ojos. Ir a un establecimiento de comida en la \u00e9poca del coronavirus se puede convertir en una de las doce tareas de H\u00e9rcules; poner un restaurante, solo Don Vergas. Para quien esto leyere y resultase ofendido, cabe aclarar el origen del personaje. Don Vergas es un ente abstracto que ronda por Facebook: construye casas en lugares imposibles, se estaciona de formas inveros\u00edmiles, se mete en la fila del supermercado y sale a la calle a sus anchas como nadie. Por si fuera poco, este esp\u00edritu tiene la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3579,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1171,1172],"tags":[],"class_list":["post-3578","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-covid-19","category-diarios-de-la-cuarentena"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3578","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3578"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3578\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3580,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3578\/revisions\/3580"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3579"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3578"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3578"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3578"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}