{"id":3678,"date":"2020-07-17T12:36:13","date_gmt":"2020-07-17T17:36:13","guid":{"rendered":"https:\/\/elhuevocojo.com\/?p=3678"},"modified":"2020-07-17T12:37:42","modified_gmt":"2020-07-17T17:37:42","slug":"los-habitantes-del-refri-y-el-conteo-del-hambre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/?p=3678","title":{"rendered":"Los habitantes del refri y el conteo del hambre"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3679\" src=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/maxim-shklyaev-rq8b2eq4ltA-unsplash.jpg\" alt=\"\" width=\"2400\" height=\"1800\" srcset=\"https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/maxim-shklyaev-rq8b2eq4ltA-unsplash.jpg 2400w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/maxim-shklyaev-rq8b2eq4ltA-unsplash-300x225.jpg 300w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/maxim-shklyaev-rq8b2eq4ltA-unsplash-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/maxim-shklyaev-rq8b2eq4ltA-unsplash-768x576.jpg 768w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/maxim-shklyaev-rq8b2eq4ltA-unsplash-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/maxim-shklyaev-rq8b2eq4ltA-unsplash-2048x1536.jpg 2048w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/maxim-shklyaev-rq8b2eq4ltA-unsplash-640x480.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 2400px) 100vw, 2400px\" \/><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-weight: 400;\">Quiz\u00e1 sea porque gracias a la pandemia parece como si tuvi\u00e9ramos m\u00e1s tiempo, la autora del presente texto llev\u00f3 a cabo un ejercicio: revis\u00f3 todo lo que guardaba en su refrigerador, lo que le llev\u00f3 a inevitables recuerdos, a recetas y a im\u00e1genes entra\u00f1ables. Gracias, refrigerador, que bajo el pretexto de esculcarte es que se logran textos tan portentosos.<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Lucy Barajas<\/strong><\/p>\n<pre><span style=\"font-weight: 400;\">Foto de <\/span><a href=\"https:\/\/unsplash.com\/@shklyaevmax?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText\"><span style=\"font-weight: 400;\">Maxim Shklyaev<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> en <\/span><a href=\"https:\/\/unsplash.com\/s\/photos\/refrigerator?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText\"><span style=\"font-weight: 400;\">Unsplash<\/span><\/a><\/pre>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfSabe qu\u00e9 Se\u00f1orita? Tiene un par de golpes, d\u00e9jeme ver qu\u00e9 podemos hacer, adem\u00e1s, es el de exhibici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Eso me dec\u00eda aquel d\u00eda el vendedor del T\u00edo Sam, mientras mi mam\u00e1 me insist\u00eda incansablemente que comprara un buen refri ya que me iba a vivir sola, que fuera una marca igual a la de su lavadora eterna, que ella me regalar\u00eda una parte con su tarjeta y que lo dem\u00e1s yo pasara mi tarjeta a 18 meses sin intereses.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entre el vendedor, mi mam\u00e1 y el logotipo del T\u00edo Sam apunt\u00e1ndome con el dedo con su slogan <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">calidad, precio y servicio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, me cuadr\u00e9 y le baj\u00e9 dos rayitas a mi grado de obsesi\u00f3n por el detalle, mi presupuesto, el color que no quer\u00eda y dej\u00e9 de ver los dos peque\u00f1os golpes de ese refri blanco Maytag cuando el vendedor le rebaj\u00f3 mil 500 pesos entre que era de exhibici\u00f3n y algunos otros detalles.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mis razones para analizar los refris eran sencillas en aquel entonces:<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">1. Est\u00e1 el d\u00eda que abr\u00ed el congestionado refri de casa de mis padres y me escupi\u00f3 una salsa de mole rojo mal tapada, dejando un crimen en el piso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">2. Est\u00e1 el d\u00eda en el que compr\u00e9 un car\u00edsimo mini frigobar de color plata y negro, s\u00f3lo para guardar mi t\u00f3per y ofrecer coquitas heladas y botellas de agua en aquella peque\u00f1a oficina que tuve de ventana grande, sobre L\u00f3pez Cotilla casi esquina con el Centro Magno.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">3. Est\u00e1 aquel d\u00eda en el T\u00edo Sam, con el vendedor, la madre y 18 meses sin intereses donde compr\u00e9 un refri muy grande para alguien que se mandar\u00eda sola en su peque\u00f1o nuevo reino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">4. Est\u00e1 el d\u00eda en que este refri s\u00f3lo se desconect\u00f3 una vez: para recorrer veinte minutos en la mudanza del departamento rumbo a nuestro nuevo hogar de casados; con mi esposo, claro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">5. Y est\u00e1 el d\u00eda presente, donde este refri qued\u00f3 peque\u00f1o para alguien acompa\u00f1ado, qued\u00f3 peque\u00f1o para llenarlo del conteo del hambre, que no quieres pasar encerrado.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nadie est\u00e1 para saberlo ni yo para contarlo, pero estos d\u00edas donde se siente m\u00e1s el cuerpo, \u2013congelado, petrificado, duro de no moverse, como las piedras duras del conge\u2013 descubro que eso de agacharse para alcanzar los cajones a nivel de piso donde se almacenan los vegetales y frutas, ya no es de este cuerpo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mis rodillas, con sus faltantes de cart\u00edlago y mi espalda estresada, me obligan a sentarme al ras de piso para igualarme a la altura del an\u00e1lisis que busco y reacomodar los congestionados cajones.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cada mi\u00e9rcoles, despu\u00e9s de pasar por los distintos sistemas de calistenia para sacar alg\u00fan vegetal de su escondite, es tambi\u00e9n un d\u00eda de fen\u00f3menos de ciencia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Como ayer por la ma\u00f1ana: saqu\u00e9 una arrinconada calabaza con un ecosistema en la punta en forma de cabeza de algod\u00f3n; seg\u00fan la proximidad de los hechos, seguro fue la que contamin\u00f3 el ojo de gato que le sali\u00f3 a ese jitomate que sembr\u00f3 el horror por el caj\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el piso, donde me he tirado otras veces estos d\u00edas, comienzo el an\u00e1lisis del inventario; temo la crisis, pero aspiro el deseo del d\u00eda en que pueda cambiar de modelo este refri.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nunca se comparar\u00eda con la crisis que me acaba de contar mi amiga C, de c\u00f3mo cambi\u00f3 de modelo nuevo aquella persona innombrable; al parecer acaba de cambiar a un nuevo y brillante cuerpo femenino solo por la fr\u00eda crisis de la edad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Yo me refiero a otro nuevo cuerpo refrigeratorio, esos que saben que se empieza con los cajones importantes a la altura de tu cintura y el congelador se desliza como mantequilla en un gran caj\u00f3n abajo, no arriba; al final todo es cuesti\u00f3n de cuerpos y agachadas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">***<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cada mi\u00e9rcoles, \u00c1ngel, Felipe, Pipen o David son los que me traen la pasarela de frutas y verduras que habita hoy en el refri. Hay d\u00edas de este confinamiento que lo he recargado tanto, que olvid\u00e9 eso que le\u00ed en alg\u00fan lugar: dicen que no hay que llenarlo con todo apretado porque le costar\u00e1 trabajo llegar a la temperatura ideal, debe circular el aire entre todos sus pisos y habitantes. Tiene sentido: hay d\u00edas que siento que me ahogo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El \u00fanico habitante que hoy veo que podr\u00eda ser el causante de la excesiva congesti\u00f3n de espacio es ese morado cerebro de col partido por mitad: era tan grande que tuve que quitarle la mitad de sus pensamientos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De pronto recuerdo todas las veces que he querido hacer lo mismo en este tiempo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esa cabezona col termin\u00f3 as\u00ed:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La cort\u00e9 cuidadosamente en medias lunas anchas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Le agregu\u00e9 un poco de aceite de oliva, ajo picado y sal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La puse en el horno el\u00e9ctrico donde dice \u00abdorador\u00bb, hasta que tom\u00f3 una textura crujiente por fuera, pero mantequilluda por dentro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La unt\u00e9 con una dorada y arom\u00e1tica vinagreta que se desliz\u00f3 entre sus r\u00fasticas y crujientes capas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay un par de berenjenas que recuerdo que David tuvo que regresar por ellas. David es nuevo. Ese mi\u00e9rcoles, como el pasado, el ante pasado y otro m\u00e1s, not\u00e9 que aparec\u00edan cosas cobradas pero ausentes: las berenjenas, medio kilo de jitomates cherry y una pi\u00f1a.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estos tres olvidos que habitan en la charola m\u00e1s baja del refri, tienen ya escrito su destino.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Las berenjenas al horno:<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se parten las berenjenas en rodajas y se les agrega sal para que reposen y suden sus amargos ratos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se parten a lo largo dos o tres jitomates saladet y con un rallador se les extrae toda su pulpa hasta quedar con la c\u00e1scara en los dedos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En un sart\u00e9n se agrega aceite de oliva, bastante ajo picado, cebolla y pimiento rojo finamente picado; se agrega la pulpa rallada del jitomate y se sazona con paprika dulce ahumada, sal y pimienta.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se colocan las rodajas de berenjena en una charola para hornear, se cubren con la salsa sofrita del jitomate, se espolvorean de albahaca seca y cinco minutos antes de que est\u00e9n, se abre el horno y se les deja caer una lluvia de queso parmesano.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La pi\u00f1a tuvo que entregar su corona para poder entrar al refri, no dur\u00f3 mucho tiempo la verg\u00fcenza porque una mitad, termin\u00f3 as\u00ed:<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Salsa de pi\u00f1a:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Piqu\u00e9 la pi\u00f1a en trocitos peque\u00f1os, pero muy peque\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Agregu\u00e9 cebolla morada, cilantro, chile verde, pimiento rojo, (todos picados finamente) y aderec\u00e9 con vinagre de arroz, una pizca de ajo picado, aceite de oliva, un chorrito de lim\u00f3n, unas gotas de miel y sal.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esas uvas que est\u00e1n disfrazadas de jitomates llegaron demasiado maduras, veo que est\u00e1n como para esta receta:<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Salsa de jitomate cherry<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se sofr\u00ede bastante ajo picado en aceite de oliva, -sin miedo- se agregan los jitomates cherry y se aplastan a medida que se cocinan. Yo uso un vaso de pl\u00e1stico azul que no s\u00e9 de d\u00f3nde sali\u00f3. Nunca he tenido un apachurrador propio desde que tengo memoria.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando empiezan a cocerse se agrega un chorrito de vinagre bals\u00e1mico, un poco de vinagre de arroz, paprika y un toque de az\u00facar mascabado. En un morterito se muele pimienta negra, semillas de cilantro y un toque de comino para agregarlos a los tomatitos junto con sal y pimienta; en este punto, cualquier hierba fresca puede funcionar: yo soy de tomillo fresco.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Son multi uso, pero sobre un crujiente pan untado de queso ricotta y coronado con esta salsa, es otra historia.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>El conge<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A veces se abre solo. Tengo que checarlo tres veces por el desgaste de sus empaques, as\u00ed como yo me reviso constantemente mis rodillas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Librando la bolsa de hielo, que se ha hecho una sola pieza, todo ah\u00ed es confusi\u00f3n: hay siluetas que tomaron formas que reconozco y otras no. Los t\u00f3pers son armas que queman las manos y juegan a la adivinanza, exigen que la pr\u00f3xima vez aprenda a usar un marcador y los registre bien. Hay uno que se deja ver por las altas cantidades de sal que contiene, se salva, me salva, es mi propia pasta m\u00e1gica tipo consom\u00e9 para aderezar mucho de lo que hago: est\u00e1 hecha de c\u00e1scaras, tallos, vegetales, polvos de distintas especias, hierbas frescas, secas, cabezas completas de ajo, poro y obscenas cantidades de sal: ha compactado y preservado el sabor de todo. Me hizo recordar cuando mi amiga C me cont\u00f3 que su abuela ten\u00eda tres congeladores en su casa porque le encantaba estar surtida para todo un a\u00f1o. Encontrabas largas piernas de chamorro de cerdo, ca\u00f1as de filete como troncos, pavos detenidos en el tiempo perfectamente dibujados por su funda pl\u00e1stica, traum\u00e1ticas bolsas de pedaceras de huesos para dar sabor, innumerables cortes redondos de carne, pescado al alto vac\u00edo, pollo entero o en piezas; rellenos listos para rellenar algo, caldos de colores y casi todo lo que pensara tu imaginaci\u00f3n, esos congeladores te lo dar\u00edan. Era tanto el culto a la preservaci\u00f3n, que a su abuelito le daba miedo morirse porque pensaba que acabar\u00eda ah\u00ed, congelado.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Otros habitantes al d\u00eda de hoy<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nunca he entendido a esas lechugas, uvas y fresas que nacen aqu\u00ed, se van al \u00abotro lado\u00bb y regresan como operadas y perfectas de nuevo ac\u00e1; cuando no hay opci\u00f3n me las traen en bonitas cajas dise\u00f1adas y veo en la lista que yo pagu\u00e9 sus vi\u00e1ticos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hace varios a\u00f1os encontr\u00e9 junto con mi mam\u00e1 una bodega de esos vegetales bonitos con nombre de buena suerte, algo as\u00ed como \u00abMr. Lucky\u00bb, creo que son de Guanajuato.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ten\u00edas que llegar a la bodega a una hora precisa porque no estaba abierta al p\u00fablico. Pagabas, te entregaban una ficha, hac\u00edas paciencia en la fila y por un cuadrado amarillo con anchas tiras de pl\u00e1stico como tel\u00f3n, aparec\u00eda de pronto el debut de una enorme bolsa de lechugas bonitas, ya lavadas, en tama\u00f1o restaurante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nada ten\u00eda etiquetas ni logotipos. La suerte me dur\u00f3 poco y un d\u00eda dejaron de vender menudeo al p\u00fablico. S\u00e9 que de ah\u00ed salen muchas de las cosas que habitan hoy mi refri. Felipe siempre me manda una bolsa de ensalada lavada, hu\u00e9rfana y sin nombre. Igualita.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay un peque\u00f1o tesorito en el caj\u00f3n de quesos: un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Morbiere<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de estilo franc\u00e9s, pero m\u00e1s mexicano que nada. Me lo dej\u00f3 Lety el otro d\u00eda en mi puerta por el d\u00eda que cumpl\u00ed 41 a\u00f1os. Es mi favorito, tiene una l\u00ednea de ceniza negra, dif\u00edcil y compleja de leer, como este a\u00f1o. Una tarde, Alonso y yo comenzamos a darle precisos cortes al queso, a todo: nos trag\u00e1bamos a pedacitos la ceniza en el calor y pas\u00e1bamos con un fr\u00edo vino el aburrimiento de los h\u00e1bitos encerrados.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Junto al queso hay unas deliciosas sobras de jocoque envasado con un elegante hilo g\u00fcero de aceite, medio kepe bola y un tabbule que hace uso extensivo de todo el perejil de esta ciudad, todos son del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Al Malek<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. El d\u00eda que compramos para llevar nuestra carga de medio oriente, entre la atenci\u00f3n de guardar la distancia con la gente hambrienta y las palabras distorsionadas del tapabocas, not\u00e9 que me dieron ciento treinta pesos de m\u00e1s en el cambio. Cuando regres\u00e9 el error, el due\u00f1o \u2013que siempre est\u00e1\u2013 me regal\u00f3 una gloriosa rebanada de su famoso pay de d\u00e1til. El tapabocas no le dej\u00f3 ver mi sonrisa, pero espero que el movimiento de mi cabeza haya sido suficiente. Queda mi mitad, la otra la tuve que compartir con Alonso porque no pude ocultar el tesoro a mi regreso.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay poco jam\u00f3n de pavo, es algo m\u00e1s de emergencia; ya le perdimos el h\u00e1bito.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un queso se hace llamar \u00abSandrita\u00bb de Arandas, una panela que no dejo que toque el plato por el agua y un pedacito de adobera de La Barca junto a mi descubrimiento reciente: medio litro de un yogurt griego con un dibujo del Parten\u00f3n en tono azul y solo un nombre y celular de contacto; la falta de m\u00e1s informaci\u00f3n la olvidas porque que se salva la confianza por su nombre: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Kosta\u00b4s<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y la fabricante se apellida <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Kritrikos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Me record\u00f3 hace unos a\u00f1os la subida que dimos para llegar al Parten\u00f3n y el hambre que nos despert\u00f3 el encuentro. Acabamos con un gran gyro de cordero en la Plaka que yo remojaba sin remordimientos en la salsa de yogurt \u2013griego por su puesto\u2013 con pepino, hierbabuena y lim\u00f3n; nunca lo puedo pronunciar: <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Tza-tzi-ki.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ese bote de vidrio que deja ver los limones amarillos todos apretujados es la cosa m\u00e1s bonita y deliciosa. Es una conserva que hice inspirada en la cocina marroqu\u00ed y habita el refri desde hace tres meses. Los limones no entienden de distancia y se tragan a las estrellas de an\u00eds, las hojas de laurel, los ajos, especias y semillas de cilantro. Todos nadan en aceite junto a un par de chiles rojos, sal y un arsenal de hierbas frescas y secas que ya olvid\u00e9. Hay que picar una de estas c\u00e1scaras toda macerada para despertar el paladar. La pulpa, que se deshace de verla, es perfecta para aderezar pastas fr\u00edas, sazonar aderezos, camarones, pescados y una lista interminable que me da miedo que se acaben.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por otro lado, las cervezas Miller que proclaman ser \u201cel champagne de las cervezas\u201d y las delgadas Ultra guardan el testimonio de una exploraci\u00f3n in\u00e9dita por cada tienda y estanquillo cercano, que fueron los caros proveedores de felicidad para sobrevivir a nuestros pand\u00e9micos pensamientos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El d\u00eda que por fin encontramos el six de Ultra a m\u00e1s o menos buen precio, terminamos estacionados en una silenciosa calle con nuestra ligera felicidad observando el Perif\u00e9rico, nom\u00e1s para ver algo de movimiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estos vidrios y latas de felicidad se azotan dram\u00e1ticamente en el cristal del refri cuando el cart\u00f3n de leche, o el otro medio cerebro de col rueda y las empuja. El ruido es el recordatorio de c\u00f3mo se azotaron por semanas con el precio, tanto que val\u00eda m\u00e1s la pena comprar el vino que est\u00e1 en la puerta: hay uno blanco que dice que es de verano, que ya empez\u00f3, y que da igual: pasar\u00e1 desapercibido como la primavera que se rob\u00f3 la pandemia; otro blanco de promesas falsas sali\u00f3 tan seco que le toc\u00f3 el peor de los destinos: para cocinar, y un tinto <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Carmenere<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> se salva por decente.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>La puerta<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La puerta carga una constante cantidad de frascos con falta de argumentos visibles para leer cu\u00e1ndo es su muerte.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Son los olvidados, los que insisten en su existencia al tintinear finamente entre sus cuerpos de vidrio, cada que se abre la puerta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No s\u00e9 en qu\u00e9 momento lleg\u00f3 una salsa de ostras y otra de pescado. Hay una botella de salsa Valentina con l\u00e1grimas de costra que bajan por su cuello; una salsa Tabasco que presume de contener 720 gotas por frasco y que yo asum\u00eda que era mexicana y es del otro lado; una mermelada de fresa olvidada porque aqu\u00ed el az\u00facar se volvi\u00f3 una enemiga, pero no as\u00ed, otra mermelada rara de guayabas quemadas que hizo una chef, esa no es para desperdiciarla en un pan: se puede untar en un brillante lomo de cerdo o lamerla de una cuchara. Tres mostazas se pelean por el t\u00edtulo de antig\u00fcedad y un frasquito de alcaparras baila de un lado a otro porque ya casi no tiene. En otros niveles de la puerta ocurre el misterio de mi vida: \u00bfpor qu\u00e9 un compartimento solo con diez huecos para los huevos? \u00bfEn qu\u00e9 momento se olvidaron de los otros dos?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por suerte la nueva cremer\u00eda que descubr\u00ed recientemente y se hace llamar \u00abReal del Pueblito\u00bb tiene huevos org\u00e1nicos y vuelve realidad mis sue\u00f1os: puedo pedirlos por pieza y cuestan 4 pesos, pero la ma\u00f1a de mis h\u00e1bitos siempre olvida el condominio para diez y pido doce.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Del t\u00f3per con la pasta miso de color caf\u00e9 s\u00ed recuerdo. Estaba en la tienda de productos coreanos de avenida M\u00e9xico y me toc\u00f3 el momento en que abr\u00edan una gran caja de cart\u00f3n donde sal\u00eda esta extra\u00f1a materia, me acerqu\u00e9 para preguntar qu\u00e9 era, pero s\u00f3lo entend\u00ed la parte de \u00abmiso\u00bb, me extendieron una enorme cuchara de madera y deslic\u00e9 mi dedo con decencia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me dijeron que dura seis meses, pero no recuerdo a partir de cu\u00e1ndo contarlos; est\u00e1 perfecta y yo s\u00e9 que las altas cantidades de sal avalan lo que pienso.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">***<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00c1ngel, David o Pippen son los que me traen todos los vegetales y frutas, los conozco a todos por medio de Felipe; no tengo el orden preciso de qui\u00e9n es primo de qui\u00e9n, pero todos est\u00e1n relacionados.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su d\u00eda comienza a las 4:00 am en el mercado de Abastos, donde llenan de dos a tres camionetas con la mejor calidad de productos para su exigente clientela, como me acaba de contar \u00c1ngel:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cHola se\u00f1ora Lucy. Mire, con gusto, siempre va por encima la calidad, acomodamos la fruta y verdura m\u00e1s delicada en la parte de encima y la m\u00e1s dura abajo, \u00bfsabe?: hay cosas tan delicadas que el menor rasp\u00f3n o golpe hace que se eche a perder todo m\u00e1s r\u00e1pido\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Felipe sabe m\u00e1s, pero est\u00e1 en friega. \u00c1ngel es el encargado de carga, acomodo y pedidos. Me cont\u00f3 que \u00faltimamente los pedidos por tel\u00e9fono les han funcionado muy bien.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un a\u00f1o antes que empezara este encierro me ofrecieron llevarme todo a casa, yo usaba el servicio dependiendo de mi humor y mi tiempo, porque soy de las que tengo que pasear mi imaginaci\u00f3n y mi hambre para ver en qu\u00e9 puedo transformar lo que veo. Ya me conocen por las fotos que documento: un d\u00eda hasta flores comestibles me consiguieron. Eran unas peque\u00f1as miniaturas como petunias tricolor, parece que te comes un jard\u00edn de verdad, pero como la felicidad, no duran mucho. El refri, las quema r\u00e1pido.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me dijo Felipe: \u201cmire las flores que le consegu\u00ed\u201d. A todas les dec\u00eda lo mismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Est\u00e1 el d\u00eda que pens\u00e9 que por ser un refri de exhibici\u00f3n no durar\u00eda mucho. Aproximadamente tiene doce a\u00f1os, que dan un total de 103, 680 horas encendido; ha soportado bajas de voltaje, sobrecargas, fiestas, raros ecosistemas de flora y fauna, solter\u00eda, matrimonio, mis portazos enojada y hasta la infamia de meterle frijoles de la olla hirviendo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es un buen refri, ten\u00edan raz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quiz\u00e1 sea porque gracias a la pandemia parece como si tuvi\u00e9ramos m\u00e1s tiempo, la autora del presente texto llev\u00f3 a cabo un ejercicio: revis\u00f3 todo lo que guardaba en su refrigerador, lo que le llev\u00f3 a inevitables recuerdos, a recetas y a im\u00e1genes entra\u00f1ables. Gracias, refrigerador, que bajo el pretexto de esculcarte es que se logran textos tan portentosos. Lucy Barajas Foto de Maxim Shklyaev en Unsplash &nbsp; &nbsp; \u2013\u00bfSabe qu\u00e9 Se\u00f1orita? Tiene un par de golpes, d\u00e9jeme ver qu\u00e9 podemos hacer, adem\u00e1s, es el de exhibici\u00f3n. &nbsp; Eso me dec\u00eda aquel d\u00eda el vendedor del T\u00edo Sam, mientras mi mam\u00e1 me insist\u00eda incansablemente que comprara un buen refri ya que me iba a vivir sola, que fuera una marca igual a la de su lavadora eterna, que ella me regalar\u00eda una parte con su tarjeta y que lo dem\u00e1s yo pasara mi tarjeta a 18 meses sin intereses. Entre el vendedor, mi mam\u00e1 y el logotipo del T\u00edo Sam apunt\u00e1ndome con el dedo con su slogan calidad, precio y servicio, me cuadr\u00e9 y le baj\u00e9 dos rayitas a mi grado de obsesi\u00f3n por el detalle, mi presupuesto, el color que no quer\u00eda y dej\u00e9 de ver los dos peque\u00f1os [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3679,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1171,1172],"tags":[],"class_list":["post-3678","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-covid-19","category-diarios-de-la-cuarentena"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3678","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3678"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3678\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3682,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3678\/revisions\/3682"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3679"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3678"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3678"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3678"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}