{"id":3716,"date":"2020-08-05T12:33:10","date_gmt":"2020-08-05T17:33:10","guid":{"rendered":"https:\/\/elhuevocojo.com\/?p=3716"},"modified":"2020-08-05T12:33:10","modified_gmt":"2020-08-05T17:33:10","slug":"uno-vuelve-a-donde-fue-feliz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/?p=3716","title":{"rendered":"Uno vuelve a donde fue feliz"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3718\" src=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/quesadilla.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"440\" srcset=\"https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/quesadilla.jpg 550w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/quesadilla-300x240.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/>\u00a0<\/strong><\/p>\n<blockquote><p>El autor de la siguiente cr\u00f3nica nos lleva a un recorrido por sus quereres culinarios. \u00bfA d\u00f3nde no va a ser feliz uno sino en aquellos lugares que lo alimentan no solo bien, sino de manera casi m\u00e1gica? Piense usted qu\u00e9 negocios de comida le gustar\u00eda que estuvieran en esa isla desierta a la que tendr\u00e1 que irse. \u00bfHabr\u00e1 quien todav\u00eda no crea que el amor entra por el est\u00f3mago? Buen provecho.<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h4><strong>\u00a0<\/strong><strong>Eduardo Jorge Gonz\u00e1lez Y\u00e1\u00f1ez<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No tengo planes de cambiar de ciudad; tampoco es que est\u00e9 pelado con eso. El futuro llega cuando llega y si as\u00ed ocurriera, s\u00e9 que volver\u00eda a Guadalajara con frecuencia. Aqu\u00ed est\u00e1 mi familia, mi casa, mis amigas y amigos y los lugares donde soy feliz. Me dispongo aqu\u00ed a hablar de estos \u00faltimos, por absurdamente fundamentales en mi rutina y por imprescindibles para cualquiera que guste de buena comida en esta monstruosa ciudad. Anticipo que se trata de lugares absolutamente convencionales (quiz\u00e1 excepto por el \u00faltimo), que se han ganado su lugar en esta lista no porque mi paladar sea exquisito e inconquistable, sino por su infinita capacidad de hacerme feliz.<\/p>\n<p>Itamae presume en su men\u00fa ser el mejor restaurante de comida japonesa de Guadalajara. No s\u00e9 c\u00f3mo se habr\u00e1n ganado ese lugar, pero no se los discuto. De todos los lugares que nombrar\u00e9, es el m\u00e1s simple. Mesas y sillas de pl\u00e1stico blancas con el logotipo de alguna cerveza (cuyo nombre no logro recordar), debajo de un toldo in\u00fatil que durante el d\u00eda inunda el lugar de calor y cuando llueve, no sirve para detener el agua. El mejor momento para ir es en la noche y lo mejor que hay para comer es una <em>dragon ball<\/em>. Como yo nunca me lo pude aprender, la pido como <em>pokebola<\/em> y la mesera, que se ha convertido en mi amiga, sabe qu\u00e9 traer: una bola empanizada de arroz frito revuelto con verduras (porque no como carne), todo aglutinado con queso gouda, adornado con cebollines, salsa de soya con chile serrano y aderezo de chipotle. Adem\u00e1s, Itamae tiene la bendici\u00f3n de estar en el camino entre mi trabajo y mi casa; si salgo con hambre y 45 pesos en la bolsa, llego a mi casa cenado (por lo menos una vez a la semana).<\/p>\n<p>Cerca tambi\u00e9n de mi casa est\u00e1 el Tianguis del Sol. El tianguis se pone mi\u00e9rcoles, viernes y domingos y, dependiendo del d\u00eda, los puestos cambian. Domingo ser\u00e1 siempre el mejor d\u00eda para ir, en tanto viva la se\u00f1ora que pone su puesto en el coraz\u00f3n del tianguis, con quesadillas fritas de rajas, champi\u00f1ones, flor de calabaza, pierna, chicharr\u00f3n y chorizo. Por mi dieta vegetariana, mis opciones se limitan a las primeras tres, pero con eso tengo. No s\u00e9 el nombre ni de la se\u00f1ora ni del puesto, pero s\u00e9 llegar a ciegas. Lo distingue la inmensidad de la fila de gente esperando ser atendida, el puesto de aguas frescas enfrente y el inmejorable sabor. Pagas en caja, ordenas en una especie de vitrina, te preguntan de qu\u00e9 la quieres y si va con todo, te entregan y desayunas al lado de alg\u00fan desconocido en una de las mesas comunitarias. Nada como eso para curar una cruda.<\/p>\n<p>En el centro de la ciudad mato tres p\u00e1jaros de un tiro: para abrir el apetito, una nieve de durazno cubierta de chocolate en una de las ocho sucursales de Danny Yo, en el primer cuadro de la ciudad (el Centro Hist\u00f3rico es el lugar del mundo con m\u00e1s Danny Yo por n\u00famero de habitantes). Debe ser de durazno y debe ser en cono. Los <em>toppings<\/em> que te ofrecen si la pides en vaso no son tan buenos y duplican el precio. Si voy a gastar el doble, mejor me compro dos conos. Lo de la cubierta de chocolate es incluso opcional, sobre todo si s\u00e9 que el tour gastron\u00f3mico contin\u00faa: al lado del Museo de Cera, en la Plaza de la Liberaci\u00f3n, o frente al Templo Expiatorio, los incomparables cuernitos Alfredo llaman con su olor a cualquier incauto que vaya inocentemente por la banqueta. Hace poco supe que hay quien piensa que el relleno de manzana es el mejor; para m\u00ed no hay discusi\u00f3n: siempre pido el de chocolate.<\/p>\n<p>Para desempalagar, los <em>hot dogs <\/em>El Chino se coronan, sino como el mejor puesto de <em>hot dogs<\/em> de Guadalajara, s\u00ed el m\u00e1s r\u00e1pido. Hay que hacer la fila correspondiente para ordenar, pagar, y recibir una ficha que se le entrega al <em>hotdoguero<\/em>, que despu\u00e9s de preguntar si se quieren con todo y en cu\u00e1ntos platos, se coloca hasta siete panes de <em>hot dog <\/em>en una mano y el antebrazo y usa la otra para preparar la orden y entregarla en un santiam\u00e9n. Los m\u00edos van con todo, excepto salchicha y tocino: crema, mayonesa, queso panela, jitomate, cebolla, mostaza, catsup, chiles toreados y cebolla caramelizada. De tomar hay agua de horchata y jamaica y de postre, jericallas mosqueadas.<\/p>\n<p>El siguiente es de lo m\u00e1s com\u00fan y corriente, pero tiene lo suyo. Hay, a menos de dos kil\u00f3metros de mi universidad, un <em>Little Ceasars Pizza <\/em>infestado de estudiantes, en el que termino comiendo al menos una vez por semana. El truco es que si ya va uno a pecar, lo haga en grande. La pizza de queso, con orilla rellena de queso, espolvoreada de queso parmesano, es de otro planeta. Comer ah\u00ed es importante para que el producto siga caliente y el sabor del queso derretido explote apropiadamente en la boca de quien lo come. La experiencia es sublime, y a los que me dicen que soy un rid\u00edculo por incluir <em>Little Ceasars Pizza <\/em>en la lista de lugares a los que estar\u00e9 obligado a volver si abandono esta ciudad, les digo que la levadura leuda distinto en tanto cambia la altura del lugar donde se utiliza, de manera que como la pizza que se hace en Guadalajara, no hay dos. Adem\u00e1s, una amiga me asegura que dios (adivinar cu\u00e1l) est\u00e1 recluido en la cocina de ese lugar, preparando especialmente esa pizza. Le creo.<\/p>\n<p>Merece menci\u00f3n especial en esta lista, sin m\u00e1s comentarios que su nombre (porque no hay palabras que alcancen), La Caba\u00f1ita: el m\u00edtico restaurante de lonches de todas combinaciones en Plaza del Sol, que cerr\u00f3 por la maldita cuarentena. Hasta acordarse duele.<\/p>\n<p>Todos son lugares extraordinarios. No destacan por impecables, sino por inigualables. Sin embargo, el absoluto primer lugar ser\u00e1 siempre para Los Chilaquiles de la G\u00fcera. Hay dos sucursales: Santa Margarita y Aviaci\u00f3n. La de Aviaci\u00f3n queda enfrente de mi universidad y, si nadie me acompa\u00f1a, puedo ir a pie. Solo necesito tener el hambre que tengo siempre y 30 pesos: la G\u00fcera vende el mejor lonche de chilaquiles que he probado en mi vida y de esos soy catador profesional. Por a\u00f1os cost\u00f3 25 pesos, pero este a\u00f1o subi\u00f3 a 30; ni modo, seguiremos yendo. Una de las personas con las que frecuentemente desayuno ah\u00ed, catadora profesional de <em>chocomilk<\/em>, sostiene que el que preparan es tambi\u00e9n el mejor y tambi\u00e9n le creo. Para m\u00ed, la magia del lonche est\u00e1 en que a pesar de que mantienen una olla gigantesca de salsa hirviendo con totopos en remojo, los pedazos de tortilla llegan a la mesa crujientes, ba\u00f1ados en una salsa que, sin enchilar demasiado, estalla en la boca, envuelto todo en un bolillo de unos 30 cent\u00edmetros y embellecido con crema y queso de mesa espolvoreado. Para los amantes del picante, como yo, la salsa de aguacate con chile habanero que colocan al centro de cada mesa es indispensable. Muchas veces he pensado incluso que, si me mudo del pa\u00eds, tendr\u00e9 que negociar visa de trabajo para la G\u00fcera tambi\u00e9n y que se vaya conmigo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 El autor de la siguiente cr\u00f3nica nos lleva a un recorrido por sus quereres culinarios. \u00bfA d\u00f3nde no va a ser feliz uno sino en aquellos lugares que lo alimentan no solo bien, sino de manera casi m\u00e1gica? Piense usted qu\u00e9 negocios de comida le gustar\u00eda que estuvieran en esa isla desierta a la que tendr\u00e1 que irse. \u00bfHabr\u00e1 quien todav\u00eda no crea que el amor entra por el est\u00f3mago? Buen provecho. \u00a0 \u00a0Eduardo Jorge Gonz\u00e1lez Y\u00e1\u00f1ez &nbsp; No tengo planes de cambiar de ciudad; tampoco es que est\u00e9 pelado con eso. El futuro llega cuando llega y si as\u00ed ocurriera, s\u00e9 que volver\u00eda a Guadalajara con frecuencia. 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