{"id":3776,"date":"2020-09-29T12:56:37","date_gmt":"2020-09-29T17:56:37","guid":{"rendered":"https:\/\/elhuevocojo.com\/?p=3776"},"modified":"2020-09-29T12:56:37","modified_gmt":"2020-09-29T17:56:37","slug":"la-huaca-vivencias-en-el-limite","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/?p=3776","title":{"rendered":"La Huaca: vivencias en el l\u00edmite"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3777\" src=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/La-huaca-2.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/La-huaca-2.jpg 600w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/La-huaca-2-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>La siguiente cr\u00f3nica es una hermosa estampa de un lugar como pocos, ubicado en el hermoso puerto de Veracruz: La Huaca. La autora, que ha vivido ah\u00ed toda su vida, nos relata no solo sobre c\u00f3mo ha evolucionado, sino que adem\u00e1s nos ofrece una serie de estampas verdaderamente hermosas y casi podemos sentir el sofocante ambiente y el olor a mar.<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<h4>Arely de Jes\u00fas Gonz\u00e1lez Sol\u00eds<\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El puerto de Veracruz puede ser definido de diferentes maneras: hist\u00f3rico, heroico, alegre, caluroso, ruidoso, cumbanchero, tradicional, sin duda, y al mismo tiempo un lugar en b\u00fasqueda de la modernidad que las grandes ciudades deben de tener. Aun con todo esto, hay un dejo de apapacho en cada una de sus calles que, sospecho, tiene que ver con el aire caliente y salado que nos arroja el mar, un aire de camarader\u00eda, calor de hogar, notas musicales y olor a comida, \u00bfo es acaso solo por mi barrio?<\/p>\n<p>La Huaca es el lugar conocido por excelencia por cada jarocho, aunque nunca se hayan parado por ah\u00ed. Su nombre, se cree, fue dado as\u00ed por la negra \u201cHuacara\u201d que vend\u00eda carb\u00f3n, aunque tambi\u00e9n se lo atribuyen al dios de la muerte peruano. Al ser el primer barrio formado fuera de la muralla, es igual de hist\u00f3rico que el resto del puerto y se ha ido ganando su propia y \u00fanica fama, como lo ha logrado Tepito o La Lagunilla, o cualquier otro barrio que se pudiese nombrar. Formado por esclavos africanos hace m\u00e1s de 300 a\u00f1os, ha pasado por diversas etapas: barrio nuevo, siempre pobre, nunca de ricos, de madera, con r\u00edo, sin r\u00edo, participante de batallas nacionales e internacionales, vio el fin de la muralla y fue testigo del inicio de la modernidad, ha recibido a presidentes, artistas y hasta al mism\u00edsimo Papa Juan Pablo II. Generaciones enteras se han formado en estas calles, cientos jugamos entre sus patios y callejones y lo recorrimos a pie demasiadas veces, ya que es una zona relativamente peque\u00f1a. Yo vivo al l\u00edmite del barrio.<\/p>\n<p>Estamos hablando de un \u00e1rea de aproximadamente cinco kil\u00f3metros que se recorren a pie tranquilamente. El punto obligado de partida es el mismo centro de la ciudad, la entrada a la avenida Independencia era el lugar marcado en la antigua muralla como la puerta de la Merced, justo donde terminaba la ciudad, encuadrada ahora por el monumento al tranv\u00eda del recuerdo, el parque Zamora y la Iglesia del Cristo del Buen Viaje, donde pasar a persignarse es obligatorio; el panorama te transporta m\u00e1gicamente a varias dimensiones, en la primera de ellas puedes darte la idea y apreciar un retrato fiel de la antigua Habana: casas desvencijadas hechas de madera sobrante de los antiguos barcos que llegaron al puerto, adosadas con sus tejas de barro, pero pintadas de colores sumamente fuertes o con grafitis especiales que denotan que fueron renovadas para que se mantengan las fachadas tradicionales, donde el agregado aqu\u00ed radica en que cambiamos el mojito por cerveza, picadas y gorditas. Gente conviviendo y jugando ajedrez o domin\u00f3 en cada esquina. El callej\u00f3n To\u00f1a \u201cla Negra\u201d es su principal exponente, con las estatuas de bronce del \u201cFlaco de oro\u201d y de su Negra preciosa como eternos guardianes de esas rumbas hist\u00f3ricas en su \u201cplaza de la alegr\u00eda\u201d, las abuelas afuera de sus casas tomando el fresco en sus sillones de estilo tlacotalpe\u00f1o de madera gruesa o en las bancas met\u00e1licas distribuidas a lo largo del callej\u00f3n, m\u00fasicos alegres haciendo del barrio un lugar m\u00e1s ameno, chiquillos corriendo por todo lo largo, chicos tratando de enamorar a las chicas, vendedores de todos los antojitos posibles con mesas fuera de sus casitas y algunos comensales disfrutando; agreguen por ah\u00ed a la se\u00f1ora dirigente de la asociaci\u00f3n de vecinos que generalmente no tiene nada qu\u00e9 hacer y que insiste en saber si pasas por ah\u00ed de casualidad \u00a0para tratar de agarrarte desprevenido y aprovechar a contarte que ella sabe todo de todos, te enumerara cu\u00e1ntas veces ha participado en fotos y videos de artistas internacionales, y si hay algo que hacer, a ella es a la que hay que pedir permiso. Tan no tiene nada que hacer la se\u00f1ora que se ha organizado a todos para innovar con nuevos festivales gastron\u00f3micos, en honor a las gorditas y las picadas, que ya son patrimonio alimenticio de M\u00e9xico y permiten involucrar a todo el barrio a que se une para complacer a la mayor cantidad de comensales hasta hartarse, cerveza incluida.<\/p>\n<p>Cuando caminamos en direcci\u00f3n hacia el mar, siguiendo el antiguo borde de la muralla, encontramos los caserones de tinte franc\u00e9s y espa\u00f1ol; las viejas mansiones de lujo con sus acabados rebuscados, grandes ventanales cerrados con toques de madera y con florituras que ahora se fusionaron con el paisaje, se dieron ya fuera del barrio y fueron convertidos en oficinas y hospitales, delimitando claramente el borde del barrio como s\u00edmbolo inequ\u00edvoco de su \u00e9poca y del paso de Francia y Espa\u00f1a por estas tierras. Si continuamos al sur, deber\u00e1s pasar sin dudar por la zona \u201cpeligrosa\u201d, como todos los buenos barrios, sus \u00e9pocas de peligro fueron las m\u00e1s comentadas: las grandes pandillas y flotas se juntaban en sus patios, todos eran familia, se conoc\u00edan, sab\u00edan d\u00f3nde viv\u00edas, familiar de qui\u00e9n eras y con base en eso decid\u00edan si cuidarte o llevarte a la perdici\u00f3n, si as\u00ed era preciso.<\/p>\n<p>La zona de patios sigue de pie, aunque algo desvencijada y ya no tan intensa como en anta\u00f1o suced\u00eda, todas sus generaciones peligrosas se mudaron hacia los modernos fraccionamientos, aunque todav\u00eda -cuando es preciso- se re\u00fanen a cuidar al viejo barrio; prueba de ellos es que hace unos a\u00f1os los saqueos se hicieron presente por toda la ciudad, cientos de locales fueron robados y destrozados al norte y sur de la ciudad; el viejo barrio hizo alarde de su fuerza, las palomillas se unieron a cuidar las tienditas, restaurantes, oxxos, casas, a la gente que pasaba por la calle, todos estaban en cada esquina reunidos esperando a ver por d\u00f3nde llegaba la llamada de auxilio, la Huaca sali\u00f3 una vez m\u00e1s casi intacta (con los saqueadores del Chedraui no pudieron). Igual sucedi\u00f3 cuando el hurac\u00e1n Karl: todos salieron de sus casas, escobas en mano, a ayudar a los vecinos. Cientos de picadas fueron hechas y repartidas, botellas de agua se distribuyeron junto con cientos de cervezas. Mi cuadra no fue la excepci\u00f3n: en esa ocasi\u00f3n se desgajaron los \u00e1rboles tapando todas las alcantarillas y dej\u00e1ndonos inundadas; el vecino m\u00e1s delgado que ten\u00edamos saco una barreta met\u00e1lica que era del doble de su tama\u00f1o y destap\u00f3 a mano cada alcantarilla de concreto que ten\u00eda la cuadra para que se desaguara toda, el resto de nosotros nos dedicamos a recoger las ramas y hojas para poder librar el paso por las calles. Recuerdo a los coches logrando pasar y a la gente darnos \u00e1nimos con aplausos (qui\u00e9n lo dir\u00eda).<\/p>\n<p>Vivo en el l\u00edmite sur del barrio, literalmente a la cuadra siguiente pasaste de la colonia Centro a la colonia Zaragoza. El Parque Ecol\u00f3gico marca el punto final y m\u00e1s alejado de la zona con todo y sus gatos, la antigua f\u00e1brica de chiles, que ahora es una sucursal de Price Shoes y su \u201ccastillito\u201d en la esquina que delimitan muy bien la zona. Por aqu\u00ed el asunto pinta m\u00e1s civilizado: hasta hace un par de a\u00f1os todav\u00eda exist\u00eda una secci\u00f3n de la calle con un patio completo, de casas de madera antigua, que me toc\u00f3 ver destrozado por las maquinarias industriales a pesar de la lucha que emprendieron todos los vecinos, donde hasta al INAH arrastraron sin \u00e9xito alguno. Los trascabos acabaron en una noche con el patio antiguo y sus habitantes debieron despedirse del barrio muy a su pesar.<\/p>\n<p>Mi familia ya se posiciona como una de las m\u00e1s viejas de la cuadra. Me toc\u00f3 crecer con el olor vespertino a chiles en vinagre que produc\u00eda la f\u00e1brica \u201cEl Faro\u201d y el de las donas y pelonas que se hac\u00edan en la panader\u00eda, a la vuelta de la casa. Pude asistir al antiguo cine Veracruz (recuerdo haber visto por primera vez Batman en ese cine), que se volvi\u00f3 ahora TV Azteca y un Elektra que todav\u00eda cada tormenta el\u00e9ctrica se hace destacar por su pararrayos que hace retumbar casi a la colonia completa. Fui testigo de los chicos que se pon\u00edan a jugar futbol y agarraban la puerta de la cochera como porter\u00eda (mi abuela juraba que hasta el perro sal\u00eda a jugar con ellos) y las \u00faltimas fiestas que cerraron toda la cuadra, ya que no pasaban tantos autom\u00f3viles. Crec\u00ed completamente en este barrio, aunque siempre contemplada como una de las ni\u00f1as buenas del grupo; la secundaria me permiti\u00f3 recorrerlo de punta a punta al lado de grandes amistades, jugu\u00e9 basquetbol en sus canchas, com\u00ed en sus famosas antojer\u00edas; mi abuelo viv\u00eda en uno de los patios y todos sab\u00edan que yo era la nieta de \u201cToninho\u201d, autom\u00e1ticamente eso me hizo familia de una de las palomillas y significaba que era cuidada por medio barrio cuando sal\u00eda de casa hacia la escuela, a mis clases de m\u00fasica, a casa de mis amigos o hacia el parque. Todos me conoc\u00edan de vista al menos y si comet\u00eda la osad\u00eda de aparecer en otro patio por casualidad, no faltaba alguien que llegaba a mencionar que me conoc\u00edan: siempre sonaba importante.<\/p>\n<p>Ser familiar de la palomilla ten\u00eda sus ventajas, cada que sal\u00eda de la escuela, las mismas personas vigilaban que pasara m\u00e1s o menos en el horario habitual, si algo llegaba a suceder, hab\u00eda puntos intermedios a los que pod\u00eda siempre recurrir. Eran bien sabidos y conocidos d\u00f3nde y qui\u00e9nes ten\u00edan y distribu\u00edan las sustancias ilegales en el barrio, a pesar de eso jam\u00e1s nadie nos lleg\u00f3 a ofrecer a mi y a mis amigos nada m\u00e1s fuerte que un refresco, y ni mencionar el hecho de fumar. Los amantes de lo ajeno eran ampliamente conocidos, por eso ten\u00edan pacto jurado de no tocar cosas de alg\u00fan integrante del barrio, tampoco hicieron intentos por asaltarnos a pie de calle, los ve\u00edamos a todos y ellos nos ve\u00edan, pero nos dejaban seguir de largo y hasta nos saludaban. En una ocasi\u00f3n, a mis escasos 16 a\u00f1os, me dieron permiso de ir a una de las fiestas de la Escuela N\u00e1utica Mercante, la emoci\u00f3n de ver a esos cadetes hizo que todo valiera la pena, sal\u00ed de ah\u00ed con mis amigas a las 3 de la ma\u00f1ana y nos atrevimos a irnos caminando alrededor de unas 10 largas cuadras hasta mi domicilio, cosa que hoy en d\u00eda no ser\u00eda prudente hacer, pero en aquel entonces, caminamos sin ser molestadas y alegremente, a pesar de la hora.<\/p>\n<p>Las grandes tradiciones se forjaron por estos corredores. En sus casitas los m\u00fasicos hicieron resonar hermosos acordes de los primeros danzones mexicanos, se les dio el alcance de crear \u201cLa Rama\u201d para entretenimiento previo a la Navidad y vistieron a un viejo para cada a\u00f1o no dejar pasar la rumba del a\u00f1o nuevo. El carnaval surgi\u00f3 de las divertidas cumbanchas y todo el barrio tiene a\u00fan injerencia en ello. De las grandes palomillas surgieron las ahora antiqu\u00edsimas comparsas, junto con los famosos y populares \u201creyes feos\u201d para el carnaval, que hasta el d\u00eda de hoy practican durante meses y desfilan cada temporada sin falta. A mi abuelo nunca se le cumpli\u00f3 el sue\u00f1o de ser rey del carnaval (el asunto sale caro), solo llego a bastonero de la corte, pero cada a\u00f1o ten\u00eda que mandar a hacerse su traje especialmente dise\u00f1ado para \u00e9l, nunca fue vestido igual al del resto de las comparsas. Todos ten\u00edamos que ver, irremediablemente, en algo carnavalesco: si no desfilabas, ten\u00edas que preparar todo para los grandes paseos. Yo desfil\u00e9 varias veces vestida de diferentes trajes t\u00edpicos, tanto jarochos como de otras culturas y particip\u00e9 en las cortes reales. Mi hermana tambi\u00e9n desfil\u00f3: a ella s\u00ed le toc\u00f3 el chance de ser reina de su escuelita, el abuelo no resisti\u00f3 la tentaci\u00f3n de autonombrarse guardaespaldas real y sali\u00f3 a desfilar con ella y todos los ni\u00f1os, ataviado con sus gafas oscuras, su boina negra decorada con escudos de armas, su traje de piel estilo guarura y sus m\u00faltiples adornos que le daban ese toque especial; \u00e9l disfrut\u00f3 ese desfile mucho m\u00e1s que mi hermana, me trevo a asegurar.<\/p>\n<p>Ese fue el \u00faltimo desfile en el que particip\u00f3, los a\u00f1os de pertenecer al club de alcoh\u00f3licos no muy an\u00f3nimos pasaron su factura y tuvimos que obligarlo a entrar al retiro de las fiestas carnestolendas; eso no lo detuvo mucho, no se perd\u00eda los fandangos, los papaquis y los desfiles grandes, aunque fuera por televisi\u00f3n e incluso cuando falleci\u00f3, lo hizo precisamente en lunes de carnaval. Su funeral fue todo lo que uno generalmente no espera de esta clase de eventos: media Huaca llegando a ofrecer las condolencias con harta comida en mano, las dolientes y rezadoras por un lado llorando, arroj\u00e1ndose al suelo con los brazos levantados, implorando alg\u00fan perd\u00f3n, y del otro sus hermanos y primos tomando, fumando y gritando afuera de la funeraria, escenas b\u00e9licas pero dignas de la telenovela de \u00e9xito: gritos, golpes y el resto de la gente vi\u00e9ndonos a mi mam\u00e1, a mi hermana y a mi observarlo todo como partido de tenis, de un lado para otro y re\u00edrnos con carcajadas nada discretas. Fue un gran funeral definitivamente, digno funeral de \u201cToninho\u201d.<\/p>\n<p>Son estas cosas las que nunca dejar\u00e1n que olvide el barrio, incluso si alg\u00fan d\u00eda llego a mudarme, los mejores antojitos se hacen aqu\u00ed, as\u00ed que tendr\u00eda que volver y todav\u00eda encuentro gente que nos saluda de viejos vecinos cada que entro por alguna causa al punto central de la Huaca. La zona tiene cada vez menos familias y m\u00e1s negocios, pero nos mantenemos unidos tanto como podemos, aunque no faltan las peleas entre los vecinos y algunos nuevos que se animan a vivir en el cuadro central de la cuidad. Ning\u00fan accidente vial deja de pasar desapercibido, todos los llamados de ayuda son atendidos. Las torres de vig\u00eda humanas seguir\u00e1n funcionando hasta donde sea posible y nos informar\u00e1n a todos para seguir siendo el barrio fuerte, al menos para nosotros. La cercan\u00eda con el mar nos provee de la atmosfera adecuada que insiste en hacernos salir por las tardes a tomar el fresco, a pesar de la hora del mosco (es un hecho comprobado), la luna llena nos da panoramas bell\u00edsimos y ah\u00ed veo que Agust\u00edn ten\u00eda tanta raz\u00f3n con sus cuentos de pescadores, noches c\u00e1lidas y rumberas y sus palmeras con ojeras y borrachas de sol, adornando toda la ciudad, porque eso s\u00ed, seremos escandalosos sin duda, pero cada noche hacemos la parada obligada para escuchar el mar, ah\u00ed es donde s\u00ed entra perfectamente la melod\u00eda: \u201cNoche tibia y callada de Veracruz\u2026\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; La siguiente cr\u00f3nica es una hermosa estampa de un lugar como pocos, ubicado en el hermoso puerto de Veracruz: La Huaca. 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