{"id":3810,"date":"2020-11-06T13:59:20","date_gmt":"2020-11-06T19:59:20","guid":{"rendered":"https:\/\/elhuevocojo.com\/?p=3810"},"modified":"2020-11-06T13:59:20","modified_gmt":"2020-11-06T19:59:20","slug":"la-libreta-del-ayuno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/?p=3810","title":{"rendered":"La libreta del ayuno"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3811\" src=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/daan-stevens-yGUuMIqjIrU-unsplash.jpg\" alt=\"\" width=\"2400\" height=\"1530\" srcset=\"https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/daan-stevens-yGUuMIqjIrU-unsplash.jpg 2400w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/daan-stevens-yGUuMIqjIrU-unsplash-300x191.jpg 300w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/daan-stevens-yGUuMIqjIrU-unsplash-1024x653.jpg 1024w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/daan-stevens-yGUuMIqjIrU-unsplash-768x490.jpg 768w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/daan-stevens-yGUuMIqjIrU-unsplash-1536x979.jpg 1536w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/daan-stevens-yGUuMIqjIrU-unsplash-2048x1306.jpg 2048w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/daan-stevens-yGUuMIqjIrU-unsplash-640x408.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 2400px) 100vw, 2400px\" \/><\/p>\n<blockquote><p>La autora de la siguiente cr\u00f3nica construye un relato que enlaza h\u00e1bilmente frase tras frase, de los a\u00f1os que \u2014siendo a\u00fan una ni\u00f1a\u2014 se encontraba en un hospital y, con ello, no solamente nos cuenta una historia, sino construye una memoria, en el presente, de ese pasado que fue, con im\u00e1genes ampliamente disfrutables.<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4>Priscila Mac\u00edas<\/h4>\n<pre>Foto de <a href=\"https:\/\/unsplash.com\/@daanstevens?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText\">Daan Stevens<\/a> mediante <a href=\"https:\/\/unsplash.com\/s\/photos\/hospital-bed?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText\">Unsplash<\/a><\/pre>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me hago bolita y observo por la ventana del piso 2 a las concertistas de mis nuevas ma\u00f1anas: las palomas, que con su eterno zigzag atorado en el cuello llevan basuritas y migas de pan a sus nidos, en donde las esperan ansiosos por un bocadito.<\/p>\n<p>Mi est\u00f3mago comenz\u00f3 su propia orquesta del hambre, pero el aroma de las charolas color nuez, lo call\u00f3. Y es que hay aromas que como hormigas cargando hojas nos mueven el recuerdo: el huevo revuelto en salsa verde con trocitos de chayote sin sal, siempre fr\u00edo, acompa\u00f1ado de una rebanada de pan blanco que desde hace tres d\u00edas ya no han tra\u00eddo para m\u00ed.<\/p>\n<p>Con la sonrisa vacilante y los lentes desliz\u00e1ndose hacia la punta de su nariz, el doctor se acerc\u00f3 para animarme con dos \u201ctoc-toc\u201d en la mesita de noche y una palmadita en mi hombro p\u00e1lido y escurrido entre la infinita manga de las batas verdes color seguro-social.<\/p>\n<p>Con17 kilos a cuestas me incorpor\u00e9 de su mano a la orilla de la cama. \u201cEstar\u00e1s otro ratito sin comer\u201d, asever\u00f3 mientras se colocaba en un gesto unido con el dedo \u00edndice y el entrecejo, sus cuadrados y resbaladizos lentes. Entre miradas c\u00f3mplices de quien oculta las cifras del resultado, la enfermera de coletas y mo\u00f1os rosas asinti\u00f3 a las indicaciones y se acerc\u00f3 para invitarme a descansar, otra vez.<\/p>\n<p>Les di la espalda tambi\u00e9n a mis vecinos de cama que, entre cat\u00e9teres y sondas, renegaban por el sinsabor de deber comer huevo en salsa verde, fr\u00edo, sin sal y con chayote.<\/p>\n<p>Hurgu\u00e9 la bolsa que hab\u00eda dejado mi madre, saqu\u00e9 el peine, desenred\u00e9 los hilos \u00e9banos de mi cabello y como si magia hiciera, me tej\u00ed dos pares de trenzas, uno en la cabeza y el otro en mis tripas para callar su protesta, pues a los 9 a\u00f1os de edad, no permitir\u00eda que mi cuerpo diera m\u00e1s motivos para seguir entre conciertos salvajes y murales de Minnie Mouse en alg\u00fan rinc\u00f3n del hospital.<\/p>\n<p>Ya era medio d\u00eda y desde el inicio del pasillo sonaban aquellos huaraches presurosos acompa\u00f1ados del ruido que hace la bolsa de pl\u00e1stico al abrir y cerrar: \u201cMija, ya llegu\u00e9\u201d. Era mi abuela, quien me com\u00eda a besos la frente mientras barr\u00eda con las arrugas de sus labios los hilos de cabello azabache que me rodeaban la frente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014Te traje unos taquitos y un regalito \u2014 dijo en tono de orgullo.<\/p>\n<p>\u2014Es que\u2026 a\u00fan no debo comer\u2014 le respond\u00ed con ojos de cordero parpadeantes.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ah! s\u00ed\u2026 ya me fij\u00e9 bien, se me olvidaron los tacos. Cuando regreses a la casa te los comes, mientras abre tu regalo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Arranqu\u00e9 el nudo, romp\u00ed el pl\u00e1stico, retorc\u00ed la mano y saqu\u00e9 una libreta en forma de nube color rosa-barbie. Mis ojos redondos como platos urg\u00edan a mi dedo desenroscar de la espiral la pluma azul clarito, pues un dechado de ansiedades envolv\u00eda mis abecedarios, tal vez era la nostalgia de no ir a la escuela.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014Te traje eso para que no se te olviden las letras, no quiero que despu\u00e9s seas como yo, que no conoce la O ni por lo redondo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al despedirse, yo ya hab\u00eda escrito lo suficiente y ella segu\u00eda encomend\u00e1ndome a la orden celestial, como si el privilegio lo tuvi\u00e9ramos quienes nos faltan los ri\u00f1ones.<\/p>\n<p>Cae el sol y con \u00e9l se me destrenzan las tripas. El rato en ayuno ya son tres d\u00edas y uno m\u00e1s, el hambre me reclamaba clemencia y la garganta chorritos de agua. Saqu\u00e9 mi nube de letras y comenc\u00e9 a darle forma a mis antojos: unas tostadas de ceviche, el puestito blanco de la calle por casa de mi abuela, algunos di\u00e1logos que describ\u00edan el men\u00fa; los lonches prohibidos porque llevaban frijoles; los tacos de barbacoa y el emplatado perfecto de papas con chile y lim\u00f3n.<\/p>\n<p>Con la hiel rota por los antojos y el sudor entre los dedos, dibujaba cada bocado, lo masticaba entre tinta azul y aroma a torundas con alcohol, desafiaba en cada hoja los rotundos \u201cno, porque est\u00e1s enferma\u201d.<\/p>\n<p>Los d\u00edas se fueron y con ellos el rojo de mis mejillas, se acab\u00f3 \u201cEl Diario de Daniela\u201d y me perd\u00ed el final, se posaron las ojeras y yo ya era 15 kilos sosteniendo la sonrisa en cada nuevo platillo que le contaba a mi libreta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014Priscila, \u00bfqu\u00e9 escribes? \u2014, curiosea el doctor de lentes opacos.<\/p>\n<p>\u2014No, nada. Respond\u00ed entorpecida.<\/p>\n<p>\u2014D\u00e9jame ver, hace d\u00edas que no sacas la cabeza de ah\u00ed\u2014, insiste esperando alg\u00fan resquicio de piedad.<\/p>\n<p>Elev\u00e9 los ojos como huevos cocidos y le compart\u00ed mi libreta cerrada. Desorbitado s\u00f3lo observ\u00f3 las tres primeras planas, no quiso ver m\u00e1s; ya sab\u00eda yo que la del talento en el dibujo era Blanca, mi hermana; yo s\u00f3lo nac\u00ed al parecer de una bocina, porque nunca me paraba el habla, dec\u00edan en casa.<\/p>\n<p>Suspira y resopla como un toro, se encorva y atora el sudor de su frente con el pu\u00f1o de su bata blanca:<\/p>\n<p>\u2014Hoy vas a cenar\u2014, declara mi doctor derrotado.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHuevo en salsa verde sin sal? \u2014, pregunto con la nariz asqueada.<\/p>\n<p>\u2014No, yo te traer\u00e9 una nieve de lim\u00f3n, pero no le digas a nadie.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La autora de la siguiente cr\u00f3nica construye un relato que enlaza h\u00e1bilmente frase tras frase, de los a\u00f1os que \u2014siendo a\u00fan una ni\u00f1a\u2014 se encontraba en un hospital y, con ello, no solamente nos cuenta una historia, sino construye una memoria, en el presente, de ese pasado que fue, con im\u00e1genes ampliamente disfrutables. &nbsp; Priscila Mac\u00edas Foto de Daan Stevens mediante Unsplash &nbsp; Me hago bolita y observo por la ventana del piso 2 a las concertistas de mis nuevas ma\u00f1anas: las palomas, que con su eterno zigzag atorado en el cuello llevan basuritas y migas de pan a sus nidos, en donde las esperan ansiosos por un bocadito. Mi est\u00f3mago comenz\u00f3 su propia orquesta del hambre, pero el aroma de las charolas color nuez, lo call\u00f3. Y es que hay aromas que como hormigas cargando hojas nos mueven el recuerdo: el huevo revuelto en salsa verde con trocitos de chayote sin sal, siempre fr\u00edo, acompa\u00f1ado de una rebanada de pan blanco que desde hace tres d\u00edas ya no han tra\u00eddo para m\u00ed. Con la sonrisa vacilante y los lentes desliz\u00e1ndose hacia la punta de su nariz, el doctor se acerc\u00f3 para animarme con dos \u201ctoc-toc\u201d en la mesita de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3811,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-3810","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-las-cronicas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3810","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3810"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3810\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3812,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3810\/revisions\/3812"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3811"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3810"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3810"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3810"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}