{"id":3823,"date":"2020-11-27T11:08:56","date_gmt":"2020-11-27T17:08:56","guid":{"rendered":"https:\/\/elhuevocojo.com\/?p=3823"},"modified":"2020-11-27T11:08:56","modified_gmt":"2020-11-27T17:08:56","slug":"tus-juguetes-a-la-tierra-y-la-mirada-al-cielo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/?p=3823","title":{"rendered":"Tus juguetes a la tierra y la mirada al cielo"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3824\" src=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Tonchi4.jpeg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"412\" srcset=\"https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Tonchi4.jpeg 720w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Tonchi4-300x172.jpeg 300w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Tonchi4-640x366.jpeg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/p>\n<blockquote><p>El autor del siguiente texto nos habla sobre su mascota y el d\u00eda que la perdi\u00f3. Aunque, un gato no es una mascota (cuesti\u00f3n que s\u00f3lo entender\u00e1n los que tengan o hayan tenido gatos). M\u00e1s all\u00e1 de eso, la p\u00e9rdida, seg\u00fan parece, le ayud\u00f3 a aprender a soltar. Queda claro que las mascotas siempre terminan ense\u00f1\u00e1ndonos mucho. Como quiera que sea, para amantes de mascotas o quienes no lo son, el texto resulta entra\u00f1able.<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4>Jorge Mac\u00edas Borrayo<\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con pelos en la ropa, as\u00ed andaba yo siempre. Era dif\u00edcil quitarse los pelitos de Rojo: cada que sal\u00eda de la casa, tomaba un trozo de cinta y me los quitaba, pero luego, antes de abrir la puerta, \u00e9l pasaba entre mis pies como diciendo \u201cque te vaya bien\u201d, restreg\u00e1ndose en mi pantal\u00f3n y entonces de nuevo esos delgados hilos blancos se regaban por toda mi ropa.<\/p>\n<p>Se llamaba Rojo porque en una foto que le tom\u00e9 cuando estaba indeciso de c\u00f3mo ponerle a \u00e9l y a su hermano, sus ojitos se ve\u00edan rojos y los de su carnal azules; fuimos entonces tres en casa, pero con el tiempo solo quedamos Rojo y yo, Azul no aguant\u00f3 tantas peleas, tanto estr\u00e9s y tener que compartir a su humano (seg\u00fan el veterinario, eso es com\u00fan).<\/p>\n<p>Con el paso del tiempo Rojo mut\u00f3 a Rogelio: cuando llegaba -en las ma\u00f1anas, despu\u00e9s de mi trabajo nocturno- siempre lo ve\u00eda a trav\u00e9s de la ventana y escuchaba su maullido mientras abr\u00eda la puerta.<\/p>\n<p>\u201cQu\u00e9 pedo Rogelio, c\u00f3mo est\u00e1s. Ay, pinche Rogelio, yo trabajando para darte de comer y t\u00fa dormido y ni siquiera me prepararas el caf\u00e9 cuando me levanto\u201d.<\/p>\n<p>Le daba de comer y me acostaba. \u00c9l, cuando terminaba su desayuno iba y me masajeaba la panza; al despertar era com\u00fan tenerlo a lado de mi cabeza dormido, el resto del d\u00eda era yo lavando el ba\u00f1o, trastes, cocinando, siempre con \u00e9l atr\u00e1s de m\u00ed, incluso si iba al ba\u00f1o me rasgaba la puerta. Eso s\u00ed: por las noches el se\u00f1or se iba, claro, no sin cenar, volv\u00eda entrada la madrugada, as\u00ed que igual yo despertaba con su cuerpecito peludo a mi lado.<\/p>\n<p>Vivimos juntos tres a\u00f1os. Un d\u00eda, de la nada se comenz\u00f3 a enfermar: vomitaba mucho; en eso no quiero ahondar, solo puedo describir la sensaci\u00f3n en mi panza con todos los jugos g\u00e1stricos corroy\u00e9ndome cuando lo ve\u00eda triste, era como un d\u00eda a las cinco de la tarde sin desayunar. El veterinario no lo pudo ayudar, seg\u00fan \u00e9l, tuvo toxoplasmosis\u2026 algo que no supe hasta que decid\u00ed dormirlo, lo cual fue dif\u00edcil: le pregunt\u00e9 si pod\u00eda continuar, lo acarici\u00e9, trat\u00e9 de ver en sus ojos un \u201cs\u00ed quiero vivir\u201d \u2026 solo vi que ya no me miraba; no se pod\u00eda parar para restregarse en mi pantal\u00f3n, por \u00faltimo, le dije:<\/p>\n<p>\u201cCarnal: voy a estar bien, si es tu tiempo ve y convi\u00e9rtete en algo mejor, ya me ense\u00f1aste lo que ten\u00eda que aprender\u201d.<\/p>\n<p>En mi desesperaci\u00f3n pens\u00e9: ya no quiero, no es justo m\u00e1s dolor para ti solamente porque no quiero vivir solo.<\/p>\n<p>Lo pusieron en una mesa met\u00e1lica. El veterinario me explic\u00f3, y me explic\u00f3, y me explic\u00f3, al punto que pens\u00e9: \u00a1ya, cabr\u00f3n, no quiero que siga sufriendo, ya s\u00e9 que sabes, ya s\u00e9 que eras buen estudiante, con una chingada, ya no lo hagas sufrir! Con una m\u00e1quina tipo rasuradora el\u00e9ctrica le pelaron una patita y procedieron: una, dos, tres inyecciones, la tercera en el coraz\u00f3n, no sin antes decirme: para este punto \u00e9l ya no siente nada.<\/p>\n<p>Lo vi c\u00f3mo dej\u00f3 de moverse, de pronto le sali\u00f3 un l\u00edquido de la nariz que ol\u00eda como a agua estancada. El veterinario dijo: \u00e9l ya ten\u00eda el virus en los pulmones, por eso el l\u00edquido. Por eso la decisi\u00f3n de dormirlo fue la mejor.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda no fui a trabajar, me traje a Rogelio para enterrarlo en mi patio; baj\u00e9 del cami\u00f3n con su cuerpo en una cajita de esas para transportar mascotas.<\/p>\n<p>Me acerqu\u00e9 a la vinater\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Un six de Victoria.<\/p>\n<p>Me asust\u00e9 un poco cuando vi un gato por dentro de la vinater\u00eda, justo en la ventanita por donde me pasar\u00edan mis chelas. Era como mi rojito y blanco, con manchas grises y ojos del mismo azul que en las fotos salen rojos. Lo acarici\u00e9 y regres\u00f3 la muchacha que atend\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Qu\u00edtate Catalina.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEs gata?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Se parece mucho al m\u00edo, bueno, se parec\u00eda. Es que vengo del veterinario y pues lo tuve que dormir, pero era igualito, \u00a1mira!<\/p>\n<p>Me puse a buscar fotos de \u00e9l para ense\u00f1arle que no estaba inventando solo para hacerle pl\u00e1tica. Le mostr\u00e9 la foto.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo se llamaba?<\/p>\n<p>\u2014Rogelio, pero\u2026 bueno, mejor ya me voy antes que me ag\u00fcite m\u00e1s.<\/p>\n<p>Pagu\u00e9 y me fui a casa pensando: Rogelio y Catalina\u2026 qu\u00e9 bonita pareja hubieras hecho con ella, cabr\u00f3n.<\/p>\n<p>Su entierro fue lindo: hice un hoyo como de un metro, primero puse m\u00fasica, porque creo que la muerte no es una tragedia, si no un volver al universo, un volver a la nada de la que venimos y es digno de celebrarse. Met\u00ed el cuerpo, le hice una rajada a la bolsa en la que me lo entregaron y le puse cal, como me dijo el veterinario; busqu\u00e9 sus juguetes favoritos, una pelotita, una cinta de sastre, y tambi\u00e9n tom\u00e9 un pu\u00f1ito de sus croquetas favoritas, luego lo tap\u00e9, fui por una botella de tequila, le ech\u00e9 un chorro al montoncito de tierra y le di un trago; \u00e9l no tomaba, pero s\u00ed era mi compa\u00f1ero de peda, me aguant\u00f3 cuando me puse filos\u00f3fico, me vio bailar en calzones, me escuch\u00f3 llorar y me consol\u00f3 con su pelaje.<\/p>\n<p>Son\u00f3 Rapsodia Bohemia, Escalera al cielo y un poco de rap de Cancerbero.<\/p>\n<p>Ahora descansa en mi patio. Estoy agradecido con \u00e9l por lo que me ense\u00f1\u00f3. Me ense\u00f1\u00f3 a soltar, a decir \u201cesto se acaba y se acab\u00f3\u201d, no me aferr\u00e9 a \u00e9l cuando era su tiempo, cuando decid\u00ed que lo durmieran pens\u00e9 en mi abuelita, en c\u00f3mo sufr\u00eda y no la dejaban ir: mis t\u00edos y t\u00edas la visitaban y ella ya muy cansada se quedaba dormida y ellos le hablaban para ver que no se hubiera muerto. Siempre pens\u00e9 que era muy ego\u00edsta no dejarla descansar, no dejarla ir y ella se aferraba con todas sus fuerzas a no irse, pero claro que ya era su hora, \u00bfsi le hubieran preguntado?\u2026 Por eso quise no ser ego\u00edsta y aferrarme a Rogelio, \u00e9l no pod\u00eda responder, pero s\u00ed su mirada y su cuerpo.<\/p>\n<p>Ojal\u00e1 todas mis p\u00e9rdidas fueran as\u00ed de bellas y f\u00e1ciles, suelo ser el que no olvida, el que no puede llorar en los entierros, como en el de mi abuelita, mientras sonaba el mariachi con amor eterno me dej\u00e9 caer de rodillas sobre la tierra porque de alg\u00fan modo ten\u00eda que liberar tanta tristeza\u00a0 y eso fue la \u00fanico que me sali\u00f3 o como cuando se fue de la casa la Paulina, que en lugar de decir no te vayas, o de llorar por la p\u00e9rdida, me sent\u00e9 en una silla a beber caf\u00e9 y fumar como loco mientras ella empacaba sus cosas.<\/p>\n<p>No s\u00e9 soltar, pero contigo, Rogelio, qued\u00e9 en paz y por eso creo que no eras un gato, sino un maestro que me ense\u00f1\u00f3 m\u00e1s de lo que puedo expresar, as\u00ed que corrijo: no sab\u00eda soltar. Ahora s\u00ed, as\u00ed como t\u00fa soltabas pelos por toda la pinche casa, ya ni la chingas, cabr\u00f3n. \u00a1Ah!, pero eso s\u00ed: ni un pinche caf\u00e9 te ense\u00f1aste a prepararme, \u00a1no mames Rogelio!<\/p>\n<p>Posdata: no le digas a nadie que te mezclaba las croquetas con tu guisado favorito.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El autor del siguiente texto nos habla sobre su mascota y el d\u00eda que la perdi\u00f3. Aunque, un gato no es una mascota (cuesti\u00f3n que s\u00f3lo entender\u00e1n los que tengan o hayan tenido gatos). M\u00e1s all\u00e1 de eso, la p\u00e9rdida, seg\u00fan parece, le ayud\u00f3 a aprender a soltar. Queda claro que las mascotas siempre terminan ense\u00f1\u00e1ndonos mucho. Como quiera que sea, para amantes de mascotas o quienes no lo son, el texto resulta entra\u00f1able. &nbsp; Jorge Mac\u00edas Borrayo &nbsp; Con pelos en la ropa, as\u00ed andaba yo siempre. Era dif\u00edcil quitarse los pelitos de Rojo: cada que sal\u00eda de la casa, tomaba un trozo de cinta y me los quitaba, pero luego, antes de abrir la puerta, \u00e9l pasaba entre mis pies como diciendo \u201cque te vaya bien\u201d, restreg\u00e1ndose en mi pantal\u00f3n y entonces de nuevo esos delgados hilos blancos se regaban por toda mi ropa. Se llamaba Rojo porque en una foto que le tom\u00e9 cuando estaba indeciso de c\u00f3mo ponerle a \u00e9l y a su hermano, sus ojitos se ve\u00edan rojos y los de su carnal azules; fuimos entonces tres en casa, pero con el tiempo solo quedamos Rojo y yo, Azul no aguant\u00f3 tantas peleas, tanto estr\u00e9s [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3825,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-3823","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-las-cronicas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3823","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3823"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3823\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3826,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3823\/revisions\/3826"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3825"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3823"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3823"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3823"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}