{"id":813,"date":"2011-11-02T16:41:52","date_gmt":"2011-11-02T16:41:52","guid":{"rendered":"http:\/\/elhuevocojo.com\/?p=813"},"modified":"2021-11-08T10:00:06","modified_gmt":"2021-11-08T16:00:06","slug":"los-amigos-no-te-salvaran","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/?p=813","title":{"rendered":"Los amigos no te salvar\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #3366ff;\"><strong>Los amigos, contrario a lo que se piensa, no siempre est\u00e1n cuando los necesitas.\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/amigos-notesalvaran.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-4333\" src=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/amigos-notesalvaran.jpg\" alt=\"\" width=\"960\" height=\"544\" srcset=\"https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/amigos-notesalvaran.jpg 960w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/amigos-notesalvaran-300x170.jpg 300w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/amigos-notesalvaran-768x435.jpg 768w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/amigos-notesalvaran-640x363.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/a><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>Todas las familias felices se parecen unas a otras; <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #000000;\">Tolstoi. Ana Karenina<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Intro: Los viejos<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Tener m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os de amistad no es poca cosa. Si a eso le aunamos que vivieron por m\u00e1s de quince a\u00f1os, ya con sus respectivas familias, una al lado de otra, es totalmente an\u00f3malo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0 \u00c9l es abogado. Mi pap\u00e1 alguna vez fue contador. Siempre compartieron el f\u00fatbol y la bebida. Primero jugando, de chavales. Luego conjugando ambas actividades en sus a\u00f1os de bonanza en el palco del Estadio Jalisco, propiedad de mi abuelo. Tambi\u00e9n compart\u00edan su pasi\u00f3n por un equipo: Las Chivas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><!--more-->\u00a0\u00a0 Alguna vez perd\u00ed un concurso de imitaci\u00f3n de Luis Miguel (s\u00ed, eran los ochenta) gracias al vocerr\u00f3n y barullo que hizo el Licenciado Orozco. Desde entonces me la debe. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0 No muy alto, de facciones recias. En esa \u00e9poca se ve\u00eda a s\u00ed mismo como \u00abEl Perro\u00bb Berm\u00fadez, pero con s\u00f3lo un poco m\u00e1s de cabello rubio. Lo admiraba e intentaba hablar como \u00e9l, ya sabes, estirando la &#8216;e&#8217; donde el canon indica una &#8216;a&#8217; o una &#8216;o&#8217; al final: \u00a1tirititiiiiit\u00e9!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0 Ten\u00eda un Atlantic verde ochentaiuno u ochentaid\u00f3s. Para nosotros era una X-Wing reci\u00e9n salida de una base rebelde en una galaxia muy, muy lejana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0 Su esposa: Maura. Menuda, con grandes y expresivos ojos verde aceituna que delineaba para acentuarlos a\u00fan m\u00e1s. De charla que envolv\u00eda. Uno pod\u00eda pasar horas hablando con ella sobre cualquier cosa. Recuerdo sobre todo las tardes-noches en la larga cocina, cuando nos ofrec\u00edan recalentado de tamales de alguna fiesta o posada.\u00a0Yo, glot\u00f3n y gorr\u00f3n desde peque\u00f1o, no rehu\u00eda la invitaci\u00f3n despu\u00e9s de un \u00e9pico partido en la banqueta que va desde su casa hasta el t\u00e9rmino de la m\u00eda con un poste de madera y un \u00e1rbol de mangos como metas anheladas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0 Maura, por supuesto, tambi\u00e9n se hizo muy amiga de mi mam\u00e1. Pero era amiga de toda la colonia. Era de sobra conocido su don de gentes. Vend\u00eda ropa que sus parientes le tra\u00edan de los Estados Unidos. La falluca estaba en su apogeo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0 Con dos hijos, Brianda y Carlos, los Orozco \u00c1lvarez era una familia de clase media como todas las de por ah\u00ed. \u00bfPor qu\u00e9 contar, entonces, su cr\u00f3nica?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Carlitos<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">La colonia, reci\u00e9n estrenada. Nosotros los ni\u00f1os jugando en la calle a so\u00f1ar con ser \u00abEl Zully\u00bb Ledezma, \u00abEl Yayo\u00bb De la Torre o Benjam\u00edn Galindo. Yo era m\u00e1s pr\u00e1ctico y menos luminoso en el arte de las patadas: prefer\u00eda al \u00abConcho\u00bb Rodr\u00edguez o a Jos\u00e9 \u00abEl Pel\u00f3n\u00bb Guti\u00e9rrez, incluso a Demetrio Madero, verdaderos fieles de la m\u00e1xima: \u201c\u00a1Arriba Imperio!\u201d y el no menos com\u00fan: \u201co pasa el bal\u00f3n o pasa el hombre\u201d. De talento, nada. Todo era coraz\u00f3n&#8230; y muchos patines.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0 Hab\u00eda dos excelentes porteros, al menos lo suficientemente valientes como para aventarse al fr\u00edo y rugoso pavimento con las consiguientes raspadas: Iv\u00e1n y V\u00edctor. V\u00edctor era un caso a parte. Todo lo que hac\u00eda lo realizaba de manera excepcional y el f\u00fatbol estaba entre sus dotes m\u00e1s refinadas. Su hermano \u00d3scar siempre fue mi n\u00e9mesis. El m\u00e1s grande, corpulento y alto de nosotros. Duro para jugar. Su \u00fanica ventaja era, justamente, su hermano V\u00edctor: mi mejor amigo. Lo que son las cosas. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0 \u00a0Estaba Neto. Todo coraz\u00f3n y el chiqueado de su casa. \u00danico var\u00f3n de los Villareal G\u00f3mez. Amigo de temperamento explosivo. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0 Ahora todos hemos cambiado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0 El ya mentado Iv\u00e1n, alto y muy delgado, de cara aerodin\u00e1mica, realizaba sus lances y se suspend\u00eda en el aire hasta alcanzar el ansiado esf\u00e9rico para salvar a su equipo. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0 \u00a0Su hermano Jos\u00e9 Luis, el de los lentes que le daban un aire ausente, era aguerrido y pon\u00eda un par de pases buenos en un partido, un tipazo siempre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0 Al fin, Carlitos, mi vecino, al que yo conoc\u00eda desde que \u00e9l ten\u00eda dos a\u00f1os (o por lo menos yo me acuerdo de \u00e9l a esa edad). Peque\u00f1o y corpulento, cuadrado y zurdo. Presum\u00eda su toque privilegiado. Nada del otro mundo, pero mejor que el de la mayor\u00eda de nosotros, ciertamente. Pedante cuando hijo \u00fanico, al momento de nacer Brianda, su hermana, se volvi\u00f3 afable y buen conversador, como su madre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0 Su casa daba, como ya he dicho, al lado de la m\u00eda y yo ten\u00eda la habitaci\u00f3n m\u00e1s pr\u00f3xima a su cuarto de servicio. A veces me brincaba a su patio y lo buscaba. Su habitaci\u00f3n ten\u00eda ventana a la calle, polarizada, y era \u00e9l quien preguntaba qui\u00e9n tocaba, cuando era el caso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0 Una vez escuchamos gritos, reclamos, llanto. Era la hora de la comida. Luego cosas romperse. Silencio. Llanto de nuevo. Gritos y el portazo. El Atlantic encender. El acelerador a fondo. No s\u00e9 cu\u00e1nto tiempo dur\u00f3 con situaciones similares; a veces de tan noche que era el aliento de un demonio. Daban ganas de sacar a Carlitos y a Brianda. Huir de ah\u00ed, decirles que era una mala pel\u00edcula. Todo una broma pesada ideada por \u00d3scar, mi ac\u00e9rrimo enemigo. Una vez fui a tocar despu\u00e9s de un incidente. Ambos estaban en el vano de la ventana, con la mirada fija a la calle pero sin mirar. Eso lo supe a pesar del polarizado. Quise mostrarle el bal\u00f3n de f\u00fatbol. No tuve la fuerza de llamarlo. Me encerr\u00e9 en mi cuarto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0 A los a\u00f1os, Maura y Carlos se separaron. \u00c9l fund\u00f3 una nueva familia. Los chicos nunca lo superaron o eso cre\u00eda. Despu\u00e9s, ya crecidos y sin la vigilancia de su padre, su casa era el lugar de reuni\u00f3n donde pod\u00edamos dar cuenta de cuanta bota de Tonallan se nos cruzara, con sus respectivos cantos a Oaxaca y el infaltable \u201cno lo vuelvo a hacer\u201d del d\u00eda siguiente. Del f\u00fatbol, ni hablar, s\u00f3lo de sill\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0 Carlitos se fue del pa\u00eds hacia Espa\u00f1a. Vendieron la casa a unos doctores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0 \u00c9l, que siempre fue amable y honesto, vive ahora con una rumana y su hijo. Cuenta, a quien lo quiere escuchar, sus peripecias en la contraconquista: despu\u00e9s, al saber que el barco europeo hac\u00eda agua, decidi\u00f3 volverse a M\u00e9xico. Su mirada perdida de entonces, ahora es una vivaracha que espera, no sin cierta malicia, comerse a dentelladas el mundo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0 El rumbo ha cambiado, ya no se escuchan los gritos ni las peleas. Por cierto, mis pap\u00e1s se separaron tambi\u00e9n en esos terribles noventa, luego volvieron.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0\u00a0 Todos seguimos siendo la t\u00edpica colonia clasemediera que esconde todo detr\u00e1s del tel\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\"><a href=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/autor_victor.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-1311\" title=\"autor_victor\" src=\"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/autor_victor.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>V\u00edctor C\u00e9sar Villaobos \u00abEl Chiva\u00bb (Guadalajara, 1978) no tiene mucho qu\u00e9 decir de s\u00ed mismo. Es mel\u00f3mano irredento y escribidor. Como Bartleby, preferair\u00eda no hacerlo.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los amigos, contrario a lo que se piensa, no siempre est\u00e1n cuando los necesitas.\u00a0 Todas las familias felices se parecen unas a otras; pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada. Tolstoi. Ana Karenina Intro: Los viejos Tener m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os de amistad no es poca cosa. Si a eso le aunamos que vivieron por m\u00e1s de quince a\u00f1os, ya con sus respectivas familias, una al lado de otra, es totalmente an\u00f3malo. \u00a0\u00a0 \u00c9l es abogado. Mi pap\u00e1 alguna vez fue contador. Siempre compartieron el f\u00fatbol y la bebida. Primero jugando, de chavales. Luego conjugando ambas actividades en sus a\u00f1os de bonanza en el palco del Estadio Jalisco, propiedad de mi abuelo. Tambi\u00e9n compart\u00edan su pasi\u00f3n por un equipo: Las Chivas.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,19],"tags":[20,21,22,34,41,92,561,116,126,136,152,1363,201,217,762,333],"class_list":["post-813","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-las-cronicas","category-victor-villalobos","tag-el-concho-rodriguez","tag-el-perro-bermudez","tag-el-yayo-de-la-torre","tag-amigos","tag-atlantic","tag-cronica","tag-cronistas-tapatios","tag-el-huevo-cojo","tag-estadio-jalisco","tag-falluca","tag-guadalajara","tag-la-cronica","tag-las-chivas","tag-luis-miguel","tag-taller-de-cronica","tag-vecinos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/813","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=813"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/813\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4335,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/813\/revisions\/4335"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=813"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=813"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elhuevocojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=813"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}